Crecen las personas con drogodependencias atendidas por las Cáritas de Solsona, Urgell y Lleida

14 de junio de 2017 a las 11:46h
Las Cáritas Diocesanas de Solsona, Urgell y Lleida atendieron durante el año 2016 a un total de 13.973 personas, una cifra inferior a las 17.095 de 2015 a pesar de que las personas atendidas durante el último año han requerido un seguimiento más personalizado, más exhaustivo y más ayudas, hecho que desde la institución se atribuye a la cronificación de la pobreza. Asimismo, las tres Cáritas Diocesanas entregaron 511.555 euros en ayudas económicas en 2016 a familias para cubrir necesidades básicas. Cáritas ha detectado un incremento de las personas atendidas que sufren problemas de drogodependencias, pasando de las 95 de 2015 a las 106 de 2016. También han aumentado las personas atendidas en viviendas sociales de los tres obispados, que se situaron en las 63 en 2016, respecto a las 22 del año anterior. Cáritas atribuye este incremento de demandantes de vivienda social a la "burbuja" que está afectando a los precios del alquiler de viviendas. Por ello, las diócesis de Solsona, Urgell y Lleida trabajan para poder ofrecer más pisos a personas necesitadas.
Las Cáritas Diocesanas de Lleida, Urgell y Solsona notaron durante el último año una cronificación de la pobreza, que ha hecho que las personas atendidas por la institución requieran un seguimiento más personal, más exhaustivo y más ayudas, ya que en muchos casos se trata de parados de larga duración o de familias con diferentes problemáticas, según han remarcado sus responsables Ramon Baró, Josep Casanova y Josep Vidal, respectivamente, acompañados por el Obispo de Lleida, Salvador Giménez, durante la presentación de la memoria de las tres Cáritas correspondiente a 2016. Según han explicado, los usuarios que acuden a la institución humanitaria son personas o familias que siguen teniendo muchas dificultades para salir del riesgo de exclusión o vulnerabilidad y a las que la mejora económica de la que se habla no sólo no ha llegado, sino que se agrava y se cronifica su situación de pobreza, según ha señalado Josep Vidal, director de Cáritas Diocesana de Solsona. Durante el año 2016, las Cáritas Diocesanas de Lleida, Solsona y Urgell entregaron un total de 511.555 euros en ayudas económicas a familias para que puedan cubrir sus necesidades básicas (alimentos, suministros del hogar, alquiler y medicamentos). En este sentido, la institución ha identificado la dificultad para acceder a una vivienda, la cronificación del paro y el rebrote de las drogodependencias, como tres de los factores que dificultan la situación de las personas en situación de pobreza. Por ello, las tres Cáritas Diocesanas siguen apostando para que la persona pueda disfrutar de un trabajo digno remunerado como es debido para cubrir sus necesidades básicas. El director de Cáritas Diocesana del Urgell, Josep Casanova, ha puesto de relieve que las personas atendidas con problemas de drogodependencias se han incrementado en el último año, pasando de las 91 a las 106, un 14% más. Casanova ha atribuido este hecho al contexto sociolaboral pero también al hecho de que cada vez hay más personas, especialmente jóvenes, que consumen alcohol o cannabis, sustancias con una mayor la "tolerancia" por parte del conjunto de la considera pero que suponen "la puerta de entrada al mundo de las drogas" y al consumo de otras sustancias, según ha puesto de relieve. También crecieron durante 2016 las personas atendidas por Cáritas a las que se facilitó una vivienda social. En este caso, las personas atendidas en viviendas sociales de los tres obispados se incrementó un 186%, llegando a las 63, respecto a las 22 de 2015. Sin embargo, cayeron un 27% las personas atendidas mediante el programa de personas sin hogar, que fueron 1.670, disminución que Cáritas relaciona con una menor presencia de temporeros, según ha dicho Ramon Baró. Los responsables de las tres Cáritas Diocesanas atribuyen la mayor demanda de vivienda social a la "burbuja" que se está produciendo en los precios de alquiler de los pisos y, por ello, desde las tres diócesis se está trabajando para poder ampliar el número de pisos de que disponen. En este sentido, Casanova ha hecho un llamamiento a las personas que dispongan de alguna vivienda desocupada para que la cedan a la institución y ésta pueda facilitar un hogar a alguna de las familias necesitadas. Por otra parte, el programa con más demanda siguió siendo el de integración laboral y social, que Cáritas ofrece a través de diferentes empresas de inserción laboral y fundaciones y que registró un aumento del 10% respecto a 2015, con 4.228 usuarios. Destaca el hecho de que en último año se incorporaron al mundo laboral 240 personas que habían recibido formación en los centros por parte de la institución humanitaria en Lleida, Urgell y Solsona. Asimismo, el programa de acogida de Cáritas atendió en las tres diócesis 4.222 usuarios. La cronificación de la pobreza comportó más visitas a los centros de atención de la institución, aunque las personas atendidas fueron menos, según las Cáritas del Urgell, Lleida y Solsona. En cuanto al programa de atención a la infancia, adolescencia y familia, se produjo un ligero decremento del 5% en el total de atenciones prestadas. Las tres Cáritas Diocesanas cuentan con 1.476 voluntarios pero hacen un llamamiento para atraer a más jóvenes comprometidos que colaboren con las acciones que lleva a cabo la institución, ya que la mayoría de voluntarios que participan activamente son más bien personas mayores.
Sobre el autor
C CIUTAT
Redacció
Ver biografía
Lo más leído