Constantí realiza actuaciones preventivas para combatir la presencia de orugas

26 de octubre de 2018 a las 09:17h

El Ayuntamiento de Constantí, a través de su concejalía de Medio Ambiente, iniciará este viernes por la noche una campaña de control para combatir y evitar la propagación de las plagas de las orugas de la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa), un insecto de distribución típicamente mediterránea, que constituye una plaga forestal que ataca a los pinos.

A efectos preventivos, se procederá a aplicar un tratamiento fitosanitario y sulfatar todas las zonas del municipio con pinos, con el fin de prevenir la plaga. Los trabajos se iniciarán en los colegios y en la Plaza de las Escuelas Viejas, y posteriormente se extenderán a la totalidad de los espacios urbanos del municipio. Con esta actuación se conseguirá reducir la población de procesionaria, una oruga que aparece en los pinos habitualmente entre los meses de enero y marzo, según las temperaturas. Los tratamientos preventivos como éste se llevan a cabo en esta época del año porque es el momento en que se están desarrollando las larvas. El tratamiento que se aplicará es completamente inocuo para las personas y el medio ambiente y no comporta el uso de productos químicos. El agente utilizado para combatir las orugas es un microorganismo, el bacillus thuringiensis, que acaba con las orugas antes de que ocasionen daños a los pinos o molestias a la ciudadanía. La procesionaria del pino es un lepidóptero propio del mediterráneo que se caracteriza por hacer nidos en los pinos y por estar provista de pelos urticantes, que pueden ocasionar molestias a personas y animales. Durante su desarrollo se alimenta de los pinos, llegando a dañarlos si la colonia es muy grande

Desde el Ayuntamiento se recomienda que para aumentar la efectividad de esta intervención, los ciudadanos y ciudadanas que tengan pinos en sus propiedades también tomen medidas en esta línea. Los propietarios de fincas con pinos deben mantener sus propiedades en un adecuado estado fitosanitario, con el fin de no ser foco de propagación de la plaga a otros pinos de fincas anexas y evitar molestias para la salud a los vecinos. De este modo, la lucha integral por el control de la plaga de procesionaria mejorará sus resultados.