Catalunya en Comú Podem, en la elaboración de su programa electoral para Lleida, ha incluido la revisión de aquellos proyectos que perjudican el medio ambiente en zonas donde la calidad del aire es muy baja, como es el caso de Juneda y Les Borges Blanques, o bien que se encuentran en zonas protegidas por figuras de protección medioambiental catalanas (PEIN) o europeas (Red Natura 2000).
La formación ha presentado esta mañana alegaciones contra la planta de purines Tractaments de Juneda, SA (Tracjusa) porque, a su parecer, «en Cataluña ha descendido la recogida selectiva de forma escandalosa desde el año 2012 con la vuelta del PDECat al gobierno (antigua CiU) después de años de mejora de la recogida selectiva que nos aproximaban a la media europea del 50%», ha apuntado la cabeza de lista para Lleida el 21-D, Sara Vilà. «De hecho», continúa, «CSQP y una treintena de entidades ya pidieron la dimisión del Director de la Agencia de Residuos, Josep Maria Tost, por su pésima gestión al frente del organismo».
De este modo, Catalunya En Comú Podem Lleida es partidaria de la defensa de la legalidad en la preservación de los objetivos fijados en el PRECAT20 (Programa General de Prevención y Gestión de los Residuos y Recursos de Cataluña). En cuanto a la planta de Tracjusa, han señalado el incumplimiento de los acuerdos del Parlamento de Cataluña al no impulsar plantas de tratamiento de purines que quieran utilizar la combustión térmica, incluida la gasificación, residuos municipales o industriales o los combustibles derivados de residuos (CDR). Un hecho, según Vilà, que «hace evidente la falta de definición del impacto ambiental respecto a los niveles de contaminantes, carencias del proyecto en relación con los procesos industriales, las emisiones y los impactos atmosféricos previstos. Para la candidata, «deja claro que la información que se pone a disposición de la ciudadanía es equívoca, insuficiente y con contradicciones evidentes, vulnerando el derecho de acceso a la información y a los procedimientos de participación pública y ambiental».
Vilà ha dicho que "perjudicar la calidad de nuestro aire y de nuestro medio natural a la larga es perjudicar la economía de Lleida, que vive del turismo, de los servicios y del comercio. Debemos apostar por una industria sostenible que no congestione aún más las zonas que ya sufren una fuerte carga de contaminación".