Barcelona aporta su modelo de políticas de envejecimiento, atención y promoción de las personas mayores a la Unión Europea

01 de junio de 2021 a las 12:09h

El Ayuntamiento de Barcelona ha compartido con la Comisión Europea sus aprendizajes y buenas prácticas relacionadas con las políticas municipales de atención y promoción de las personas mayores. A través de una aportación al Libro Verde sobre el Envejecimiento, el consistorio pone en valor su compromiso para dar respuesta a las oportunidades que presenta el cambio demográfico de la ciudad y para garantizar el bienestar social y emocional de la población mayor. Para Barcelona, ​​atender y acompañar el envejecimiento es un aspecto prioritario y, por este motivo, también se ha avanzado en la planificación de políticas innovadoras que plantean construir una ciudad más saludable y amable para las personas mayores. El Libro Verde sobre el Envejecimiento es un informe que elaborará la Comisión Europea y recogerá el impacto del cambio demográfico en Europa con el objetivo de abrir un debate político sobre cómo afrontar los retos y oportunidades que plantea el envejecimiento de la población. Barcelona es una de las ciudades que ha colaborado en la consulta pública del documento aportando sus recomendaciones, experiencias y modelo en la atención y la promoción de personas mayores en las ciudades. Barcelona registra unas cifras similares a la media europea en relación con la proporción de personas mayores en la ciudad. Según el censo del año 2020, en Barcelona vivían 352.299 personas mayores de 65 años, lo que equivale al 21,6% del total de la población. Se calcula que en 2031 esta cifra aumentará hasta llegar al 24%. Esta tendencia demográfica plantea una serie de retos y oportunidades a nivel social, económico y sanitario que deben trabajarse a largo plazo. El Ayuntamiento de Barcelona tiene una importante tradición en el impulso de políticas dirigidas a las personas mayores, tanto desde la perspectiva de la atención como de la promoción y la participación. El consistorio ha puesto en marcha diversas estrategias para vertebrar las políticas necesarias para dar respuesta a las necesidades de las personas mayores; como por ejemplo la Estrategia sobre el cambio demográfico y envejecimiento 2018-2030, que detalla cuáles son las líneas de acción para hacer de Barcelona una ciudad que reconoce y cuida de las personas que envejecen en ella. En este sentido, la Estrategia recoge una serie de acciones en el ámbito de la atención, la vivienda, la participación y la promoción que permitirán afrontar el cambio demográfico defendiendo el derecho a la ciudad para todas las edades y valorando la aportación y participación social en todos los ciclos vitales, prestando especial atención a los colectivos más vulnerables. En el marco de la Estrategia se ha avanzado en la mejora de servicios como el servicio de atención domiciliaria, el avance en nuevas promociones de viviendas con servicios para personas mayores, o programas comunitarios como Radares o VinclesBCN. La Estrategia también ha supuesto un avance indiscutible en el campo de la innovación social, que permite elaborar nuevas respuestas a problemas sociales y trabajar para facilitar el acceso a través de nuevas herramientas digitales y tecnológicas. Barcelona siempre ha sido una ciudad líder en la atención y promoción de las personas mayores y en el envejecimiento activo dentro de su visión de ciudad amigable. El proyecto "Barcelona Amigable con las Personas Mayores" trabaja para hacer posible que este colectivo viva con seguridad y participe plenamente en la sociedad. En este sentido, el gobierno municipal planifica las nuevas estrategias adelantándose al nuevo modelo de sociedad que generará la longevidad de la población, proponiendo un cambio tanto en la forma de vivir la esfera privada como el espacio público, centrándose en la atención, el cuidado, la promoción y en los servicios de proximidad con el fin de mejorar el estado general de las personas mayores y su calidad de vida. Con la voluntad de convertir Barcelona en ciudad referente europea en la atención y promoción de las personas mayores, se está trabajando en la evaluación del "Plan Barcelona Amigable con las Personas Mayores 2017-2021" y de la "Medida de gobierno para la promoción de las personas mayores en la ciudad de Barcelona 2017-2021". Del mismo modo, se inician también los trabajos para impulsar de forma participada con las personas mayores, entidades, instituciones, técnicos y técnicas y académicos el nuevo "Plan Barcelona Ciudad Amigable de las Personas 2022-2030". Programas y acciones que acompañan a las personas mayores de la ciudad La red de equipamientos públicos de promoción de las personas mayores impulsa su socialización y empoderamiento para fomentar el crecimiento y bienestar emocional. Barcelona cuenta con un total de 58 centros y espacios de la tercera edad con casi 60.000 usuarios; convirtiéndose en espacios de relación, intercambio, aprendizaje y promoción del voluntariado donde se programan una serie de actividades para fomentar el crecimiento y bienestar emocional. Además, la ciudad dispone de más de un centenar de equipamientos públicos, como centros cívicos, deportivos y bibliotecas; por tanto, la oferta cultural y deportiva es muy amplia y abarca todas las etapas de la madurez. Uno de los grandes retos que afronta el colectivo de personas mayores es la soledad no deseada; en Barcelona, ​​el 40% de los mayores de 85 años viven solos, cifra que evidencia la necesidad de trabajar para resolver esta realidad. Por este motivo, el Ayuntamiento pondrá en marcha la Estrategia Municipal contra la Soledad 2020-2030 con el objetivo de promover las relaciones de calidad, sólidas y duraderas, y de velar por el bienestar de todos los ciudadanos. En esta línea, los servicios Radares y VinclesBCN se convierten en una pieza fundamental para paliar los efectos de la soledad no deseada y prevenir situaciones de riesgo de las personas mayores. VinclesBCN es un servicio para combatir la soledad reforzando las relaciones sociales de las personas mayores que se sienten solas mediante las nuevas tecnologías. Con más de 3.100 usuarios, la aplicación permite la comunicación entre la persona usuaria, su familia y su círculo de amistades, a la vez que se proponen diferentes actividades a través del dispositivo. Por su parte, Radares es un proyecto comunitario que cuenta con casi 2.000 usuarios y trabaja conjuntamente con el entramado social de los barrios para detectar cambios importantes en las dinámicas diarias de las personas mayores de su entorno. Con los Servicios Sociales y los centros de salud del barrio implicados, se coordinan los recursos necesarios para hacer un seguimiento y contribuir a la inclusión de la persona mayor en su entorno más cercano. Siguiendo con esta idea, Barcelona ha avanzado en el desarrollo de modelos innovadores para atender las necesidades de cuidado y caminar hacia una ciudad que se organiza para dar salida de forma más justa a las diferentes necesidades de cuidado a lo largo del ciclo vital, y con especial atención al envejecimiento. Hace unas semanas se presentó el proyecto VilaVeïna, una iniciativa para concebir el cuidado como una tarea compartida y comunitaria. Espacios donde el vecindario podrá encontrar apoyo, asesoramiento y recursos en relación con los cuidados, y donde se impulsará el acompañamiento de la atención y la personalización de los cuidados durante el proceso de envejecimiento, a la vez que se pondrán en marcha espacios de apoyo emocional, la participación en bancos de movimientos o proyectos de pacificación del espacio público desde la perspectiva de los cuidados que supone la construcción de una supermanzana en cada VilaVeïna. La iniciativa prevé desplegar a lo largo de este mandato 16 unidades territoriales que englobarán una población aproximada de unos 300.000 habitantes de los diferentes barrios de la ciudad. El colectivo de personas mayores ha sido el más afectado por la situación sanitaria generada por la Covid-19, en este sentido, entre otras actuaciones que se han ido desarrollando a lo largo de la pandemia, cabe destacar el proyecto "¿Cómo está?". Esta iniciativa consiste en llamar proactivamente a 70.000 personas de entre 70 y 84 años, que no utilizaban ningún servicio municipal, para conocer su estado emocional y detectar posibles situaciones de soledad o sufrimiento e informarles de los recursos de apoyo existentes. Actualmente se han realizado 2.000 llamadas a personas mayores y los resultados demuestran que el 10% manifiesta sentirse sola y el 26% dice haber empeorado su estado de ánimo en los últimos meses post pandemia. Por su parte, el servicio VinclesBCN ha ayudado a reducir el impacto emocional que ha tenido la pandemia y las medidas de privación social. Así lo certifica la evaluación que se ha realizado del servicio durante el confinamiento y que demuestra que VinclesBCN ha servido, en primer lugar, como fuente de entretenimiento para mitigar las preocupaciones, el miedo y la incertidumbre producida por la pandemia; y en segundo lugar, también ha ayudado a mantener y ampliar la conectividad social de muchas de sus usuarias. Otros apoyos puestos en marcha para hacer frente a los impactos generados por la Covid-19 en personas mayores son el proyecto de acompañamiento musical y visual pensado para las personas que viven en residencias de ancianos. El objetivo es limitar los efectos adversos del confinamiento y la falta de estimulación cognitiva en las personas residentes, que han visto cómo la Covid-19 les ha llevado a una inactividad física y a una limitación de las interacciones sociales aún más negativas que para la población media. Por otra parte, la vivienda es uno de los aspectos que más preocupa al colectivo de personas mayores, por este motivo se ha convertido en una de las prioridades del gobierno municipal. Alrededor del 80% de las personas mayores asegura querer vivir en su hogar mientras pueda hacerlo, por eso el Ayuntamiento despliega estrategias diversificadas en relación con la vivienda. Actualmente la ciudad dispone de 1.300 viviendas de alquiler público para personas mayores y 500 más en construcción. Especialmente pensando en su diseño para el colectivo, disponen de servicios y actividades comunitarias para ofrecer unos espacios de convivencia adaptados, seguros y confortables. Del mismo modo, el Ayuntamiento impulsa diversas subvenciones para facilitar la rehabilitación, accesibilidad y adaptación a viviendas de personas mayores y personas con discapacidad. Además, la semana pasada se anunció la primera cesión de suelo público para la construcción de dos promociones de cohousing sénior de 15 y 17 viviendas en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi. En el ámbito económico, en los últimos años se ha registrado un aumento en el gasto anual de las personas jubiladas. La llamada economía silver da respuesta a las necesidades específicas y a las oportunidades económicas del envejecimiento de la población en sectores como la salud, la calidad de vida o la asistencia. Por este motivo, el Ayuntamiento ha encargado la realización de un estudio sobre las potencialidades de la economía relacionada con las personas mayores con el objetivo de definir los criterios de prioridad, los principales retos del sector y aplicar herramientas e instrumentos para potenciar el mercado en el futuro.

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