Arrendan un tramo del trazado del antiguo Carrilet

12 de mayo de 2017 a las 15:04h
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias estatal (Adif) ha arrendado al Consejo Comarcal del Baix Ebre un tramo de 7,1 kilómetros del antiguo trazado del carrilet que unía Tortosa y Deltebre para prolongar la vía verde hasta la desembocadura del Ebro. Responsables de ambos organismos han firmado este viernes al mediodía el acuerdo, con una vigencia de 20 años renovables en diez más, y por el cual el Consejo se compromete a pagar a Adif 3.300 euros anuales. A partir de ahora, según ha anunciado el presidente del ente comarcal, Dani Andreu, el objetivo es conseguir que administraciones superiores, como la Dirección General de Turismo o la Diputación de Tarragona, aporten los 400.000 euros que se necesitan para adecuar para uso cicloturístico el tramo, comprendido entre la rotonda de la C-42 cerca de la fábrica de ladrillos de Anguera, en Tortosa, y el puente de la autopista AP-7 -en el término municipal de l'Aldea-, así como su enlace con la actual vía verde del Baix Ebre.
Los terrenos arrendados –unos 55.000 metros cuadrados- corresponden al antiguo trazado del conocido como Carrilet de la Cava o Carrilet del delta del Ebro. De ancho métrico, la vía fue construida y explotada por la compañía Ferrocarriles Económicos (FESA) y posteriormente por FEVE, que la asumió en 1964 hasta su cierre en 1968. Aunque el acuerdo abarca la totalidad del tramo los dos puntos mencionados entre Tortosa y l'Aldea, existen cuatro subtramos "conflictivos" que, principalmente, coinciden con el camino de servicio de la Comunidad de regantes de la Izquierda del Ebro. En algunos casos, los hitos habrían desaparecido, aunque la titularidad pública se encuentra documentada, según Andreu. El Consejo ya ha iniciado conversaciones con los regantes para hacer compatible sus usos y necesidades con la explotación cicloturística como vía verde. Para poder abrirla al público, además, el ente deberá conseguir los entre 350.000 y 400.000 euros que puede costar el proyecto de adecuación. Unas actuaciones que deben permitir aislar el trazado para garantizar sólo el paso de bicicletas y peatones, hacer compatible esta utilidad con los caminos vecinales o de los regantes, así como el enlace, a través de la vía cicloturística –el tramo entre la fábrica de ladrillos de Anguera y el antiguo puente del ferrocarril de Tortosa- con la Vía Verde del Baix Ebre. Según el convenio suscrito con Adif, el Consejo está obligado a efectuar estas obras dentro de los dos próximos años –incluyendo la instalación de tres paneles informativos al inicio, mitad y final del tramo, informando sobre el trazado y su historia-. La materialización de todo ello, sin embargo, y según admite Andreu, dependerá de los recursos que aporten otros organismos, Turismo y a la Diputación de Tarragona. El nuevo tramo, pues, permitirá avanzar hacia el objetivo de hacer avanzar la vía verde del Baix Ebre, que por el norte enlaza con la de la Terra Alta y llega hasta la Puebla de Híjar, en Aragón, hacia la desembocadura del Ebro. Una actuación, según Andreu, que "las empresas y ciudadanos de las Tierras del Ebro sabrán apreciar: mejora las condiciones y la oferta turística". "Nuestra empresa se quiere adherir al aspecto medio ambiental de los antiguos trazados que pasan por lugares muy bonitos hagan atractivas las aperturas de estas vías verdes para ofrecerlas a la ciudadanía. Adif está apoyando a estas vías para mostrar estos paisajes y compaginarlo con el ámbito de atracción turística", ha argumentado Juan Manuel de las Heras, delegado de patrimonio y urbanismo en Cataluña y Aragón de Adif.