Anna Algueró, presidenta del Centro de Normalización Lingüística de las Tierras del Ebro: "La mejor integración es la lengua"

13 de febrero de 2019 a las 16:28h

¿Desde cuándo ocupa el cargo?

Ya hace 12 años que estoy, y pronto lo dejaré. Se debe incorporar gente joven. Es un trabajo bonito, pero creo que hay muchas personas que podrían entrar en política y prestar un servicio durante unos años. Incluso debería ser obligatorio, para que todos fuéramos conscientes de que no es tan fácil, que hay que gobernar para todos, lo cual implica estar bien al corriente de las necesidades de un colectivo diverso. ¿Cuántas personas trabajan en el CNL y cuántas participan de vuestras actividades? En el centro de Tortosa hay unos ocho trabajadores. Tenemos aproximadamente 300 estudiantes. Explíquenos las funciones del CNL. Acercar el catalán a todas las personas que residen en la comarca. Organizar actividades atractivas para que la ciudadanía vea la lengua como un medio para comunicarse y para vivir mejor. Con nuestras iniciativas, pretendemos dar valor al catalán, siempre respetando las otras lenguas existentes. Háblenos de alguno de los cursos que imparte el CNL de Tortosa. Hay escuelas con mucho alumnado extranjero. Los niños no tienen problema, porque al cabo de unos meses de llegar ya hablan catalán. A sus madres, en cambio, les cuesta más, y les frustra no poder ayudar a sus hijos con los deberes. Muchas de ellas en su país de origen tienen un nivel cultural elevado, pero aquí se encuentran como si fueran analfabetas. Por eso hemos organizado cursos de catalán en las escuelas, en horario lectivo. Ha funcionado muy bien: las alumnas están muy contentas y motivadas. También tenemos estudiantes que hablan catalán y quieren reforzar los conocimientos de la lengua. Otros necesitan una cierta titulación para el trabajo. ¿Qué otras actividades destacaría? El Voluntariado por la lengua, constituido por personas que acompañan a ciudadanos que tienen dificultades con el idioma. Las parejas lingüísticas son un ejemplo: se asigna al voluntario una persona extranjera que desconoce el catalán y lo adquiere mediante la conversación. Esta actividad ha generado profundas amistades. El 21 de este mes se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna, en la Biblioteca de Tortosa. Los participantes leen fragmentos de la obra de algún escritor en su lengua de nacimiento. Es una jornada preciosa. En Tortosa conviven más de 80 nacionalidades diferentes, con sus idiomas o dialectos correspondientes. Cabe decir que es un dato cambiante, sin embargo, dado que hay quien llega para quedarse y quien viene para una estancia temporal. ¿Es buena idea hablar en catalán a los ciudadanos nacidos fuera de Cataluña? Sí, mientras no les ofenda. Hablar en catalán a una persona que acaba de llegar no tiene sentido, pero si ya hace unos años que está, la mejor integración es la lengua. ¿Cómo se las arregla un residente en Cataluña que no habla catalán ni castellano?

Si ya hace un cierto tiempo que viven, los niños hacen de intérpretes a los padres. Es triste que los niños tengan que acompañar a los adultos al médico, por ejemplo, y oír o explicar ciertas cosas que quizás no les corresponden.

De oferta de cursos de catalán para recién llegados hay. ¿Por qué esta población adulta no se beneficia? En el caso de las mujeres de ciertas culturas, a veces es por falta de autonomía: no tienen la posibilidad de asistir a clase para adquirir un idioma. Por eso hemos organizado los cursos que mencionaba antes, que no obligan a las madres a desplazarse para aprender catalán. ¿El catalán goza de buena salud en las Tierras del Ebro? Yo pienso que sí. A veces me sorprende encontrarme personas con rasgos extranjeros que hablan catalán muy bien. Yo creo que lo importante es que todo el mundo que viva aquí tenga los recursos al alcance, que no pueda decir que no habla catalán porque no le hemos dado la oportunidad. El importe de la matrícula en los cursos es mínimo y hay muchas deducciones por diversos motivos. Tenemos que defender nuestra lengua, y para hacerlo hay que poner los medios para que la ciudadanía pueda acceder fácilmente. Hay quien dice que la exigencia de hablar catalán que se impone al funcionariado de Cataluña es excesiva. Este funcionariado es de Cataluña, y en Cataluña se habla catalán. Me parece perfecto que hablarlo sea un requisito para los trabajadores públicos. Si no, quizás lo perderíamos. Hay lugares del país donde se hablan mucho más otros idiomas. Por ejemplo, encontrar en Barcelona una tienda donde te hablen catalán no es lo más habitual. El catalán, según con qué políticas, todavía está en riesgo. Sólo pedimos un poco de esfuerzo, y damos facilidades para hacerlo. La prueba es que los niños no tienen ningún problema en la escuela. Es más, aprender un idioma es uno de los mejores ejercicios para preservar la salud de las neuronas. Para la gente mayor, es una medicina. ¿El catalán corre peligro? No, siempre que estemos pendientes de mantenerlo y potenciarlo. Es muy importante que nuestra lengua se valore y se hable. Si retiramos el catalán de la escuela, estamos perdidos. Yo, por ejemplo, estudié en castellano, y el catalán no era ni siquiera una asignatura. Con la familia y los amigos yo hablaba catalán, pero si no llego a ser de aquí no habría tenido ninguna opción: habría aprendido sólo el castellano y una lengua extranjera. Tengo muy claro, sin embargo, que en el colegio también se debe enseñar el castellano: es una lengua que tenemos muy cerca, de mucha importancia en el mundo, y la tenemos que saber hablar bien. Cuantos más idiomas sepamos, mejor. ¿Escribimos bien? No, sólo hay que ver los mensajes de Whattsapp y Twitter. Escribir bien requiere un esfuerzo. A veces, aunque haya las herramientas disponibles, no se escribe bien porque se hace con prisas. En este sentido, el ritmo de vida que llevamos no nos favorece. El Consorcio para la Normalización Lingüística, del cual forman parte todos los CNL de los municipios del territorio, ofrece un servicio de corrección asequible a empresas y otras entidades.