La Fundación CRAM para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos ha puesto en marcha la segunda fase del proyecto de recuperación y reintroducción en el medio natural de tortugas capturadas de forma accidental en redes de arrastre. Después de la primera fase iniciada en 2017 en la zona del delta del Ebro, desde el pasado diciembre el plan se ha extendido a las costas del Tarragonès y del sur de la Costa Dorada, donde se considera que la presencia de tortuga boba ('Caretta caretta') es probable y segura, respectivamente. En concreto, el proyecto quiere sensibilizar e involucrar a las flotas de Torredembarra, Tarragona, Cambrils y l'Ametlla de Mar. En dos meses se han atendido 29 tortugas capturadas accidentalmente en la zona. Además, también se ha reforzado la campaña que comenzó en 2017 en las cofradías cercanas al delta, con varias reuniones y jornadas formativas en los puertos de l'Ampolla, les Cases d'Alcanar y Sant Carles de la Ràpita. Esta primera fase ya suma 59 tortugas marinas recuperadas y 28 embarcaciones de arrastre que colaboran.
El plan quiere recuperar todas las tortugas marinas capturadas accidentalmente por los barcos participantes en la iniciativa y devolverlas al medio natural lo antes posible de la mano de los pescadores colaboradores y sus familias.
Actualmente, la principal amenaza de las tortugas marinas es la pesca accidental y la implicación de los pescadores es clave porque este colectivo es el primero en detectar la captura accidental y en activar el protocolo de rescate.
La iniciativa cuenta con el apoyo de la Generalitat y la colaboración del Ministerio para la Transición Ecológica, a través del Programa Pleamar, cofinanciado con fondos europeos.