El Ayuntamiento de Calafell ha adjudicado las obras del proyecto para prevenir las inundaciones en la parte baja del torrente de la Casa Nova, en el núcleo de Segur de Calafell. Es una de las principales actuaciones del plan de choque contra los efectos de las inundaciones en el municipio y ha recaído en Sorea, que realizará los trabajos por un importe de 78.735,29 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución de seis semanas.
El tramo de torrente en el que se trabajará es el comprendido entre la calle Andorra y la carretera C-31. El objetivo es retener el caudal de las torrentadas en un punto crítico, ya que aguas abajo, pasada la carretera y la vía del tren, se producen importantes inundaciones. La obra que habría que hacer en este lugar tiene un coste muy elevado y no depende del Ayuntamiento, pero existe la posibilidad de paliar el problema reteniendo la riada aguas arriba y dejando ir el caudal poco a poco.
Por ello, se construirán gaviones, unas presas de retención que contienen el agua que baja, como las que ya existen desde hace años en el torrente de la Casa Vella, también justo antes de llegar a la carretera. El Ayuntamiento apuesta por esta fórmula porque, con poco coste, se consigue un resultado muy eficaz. El concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Perín, explica que un depósito subterráneo costaría cerca de un millón de euros y un gavión, unos 30.000, pero la capacidad de controlar la inundación es prácticamente la misma.
También se realizará un arenal, un tanque que reduce la velocidad del agua que baja y hace que, por decantación, una parte de los materiales sólidos que arrastra se deposite allí y no atasque conducciones que pueda haber más abajo. Asimismo, se cubrirá el tramo entre la carretera y la vía del tren. Y se construirá un deflector de caudal, que desviará parte de la torrentada hacia desagües subterráneos de otras calles, de forma que el agua se repartirá y no saldrá por un solo punto.
Otra actuación prevista en el proyecto es la limpieza a fondo del paso del torrente por debajo de la C-31. Es una de las medidas generales del plan de choque contra las inundaciones, porque una parte del problema es la suciedad acumulada, que disminuye hasta más del 50% la capacidad de desagüe. Según Perín, "hay mucha inversión hecha en la prevención de las inundaciones, pero algunas obras no funcionan a pleno rendimiento. Por eso, con un buen mantenimiento y poca inversión podremos lograr una mejora importante".
Esta obra se realiza con una subvención de 47.436,38 euros de la Agencia Catalana del Agua, que cubre una parte importante del coste.