60 cigüeñas invernan en el lago de Banyoles

26 de noviembre de 2017 a las 11:39h
El lago de Banyoles cuenta desde hace unas semanas con un grupo estable de hasta 60 cigüeñas que podrían quedarse a pasar lo que queda de otoño y todo el invierno. Es la primera vez que se observa este fenómeno en el Pla de l'Estany, ya que hasta ahora solo se recibían visitas de ejemplares que se detenían un día para descansar para luego continuar la ruta hacia Europa. Se descubrieron a principios de octubre, cuando ya había finalizado el período de migración. A través de la lectura de anillas se ha constatado que algunas provienen de Alemania, Suiza y Francia. Duermen en grúas y edificios altos de la ciudad y se alimentan sobre todo de los restos que encuentran en el vertedero comarcal de Puigpalter. De día, se las puede ver en la zona nueva de humedales que se ha construido en la finca de Casa Nostra, junto a la carretera de circunvalación del Estany. "No sabemos si se quedarán hasta febrero; ha sido toda una sorpresa", admite uno de los técnicos del Consorcio del Estany, Carles Feo.
En el Pla de l'Estany es cada vez más habitual ver un grupo de cigüeñas volando. Hasta ahora, pasaba de forma puntual en otoño, cuando algunos ejemplares se detenían a descansar un día y luego continuaban la ruta migratoria por Europa. Desde este otoño, sin embargo, existe la primera bandada de cigüeñas residentes que duermen en los edificios altos de Banyoles. Cuando quieren descansar y aprovechar el sol, se van a la finca de Casa Nostra, donde ya hay una pareja de cigüeñas estable. Desde el Consorcio del Estany admiten que ha sido toda una "sorpresa". Ha coincidido con la creación de una nueva zona de humedales con una pequeña balsa en estos terrenos, junto a la carretera de circunvalación del lago. La gran incógnita, ahora, es ver si se quedarán hasta enero o si se marcharán antes. Este grupo de cigüeñas se mueve entre 20 y 60 ejemplares. Con las lecturas de anillas que se fana con telescopios desde la distancia, se ha comprobado que algunas son de Suiza, Alemania y Francia, mientras que otras no están identificadas. Se sabe que algunas también suelen invernar en Cataluña, concretamente en los humedales del Empordà y en Lleida. Carles Feo, técnico del consorcio, explica que si trazas una línea recta entre estos dos emplazamientos ves como Banyoles está dentro de la ruta y que "esto hace que un día las puedas ver en el Empordà y al cabo de unos días en Lleida". Comen restos del vertedero y cangrejos del lago Cuando tienen hambre, suelen ir al vertedero comarcal de Puigpalter, en Banyoles, donde buscan restos de comida. "Son especies muy oportunistas y espabiladas y al final es una cuestión de energía; calculan qué les cuesta más, un muslo de pollo en el vertedero o dos horas cazando cangrejos", afirma Feo. A pesar de estas preferencias, las cigüeñas también comen insectos de la zona del lago y contribuyen al control de plagas. También se comen los cangrejos americanos, una especie invasora. Doce años de reintroducción La llegada de este grupo de cigüeñas invernantes no es casual. El Pla de l'Estany lleva 12 años trabajando por la reintroducción de la cigüeña blanca con el apoyo de instituciones como la Diputación de Girona y fundaciones. Tal y como recuerda el director del Consorcio del Estany, Miquel Campos, en 2006 se instaló un aviario con una treintena de ejemplares que durante dos años estuvieron cerradas en este recinto para que perdieran el instinto migratorio. En 2008 se repitió la experiencia con una veintena más. Al año siguiente, se estableció la primera pareja de cigüeñas en la finca y desde entonces se calcula que han tenido unos 23 pollos. Algunos, sin embargo, han muerto en accidentes como atropellos o choques con cables eléctricos. Los técnicos confían en que algunas de estas crías vuelvan y se establezcan aquí. De hecho, no descartan que algunas de las cigüeñas de ahora que no llevan anilla hayan nacido en el Pla de l'Estany. Su ciclo vital hace que cuando tienen menos de dos años viajen fuera del lugar donde nacieron. Las adultas, en cambio, regresan a hacer su nido entre fiebre y marzo, cuando viajan dirección a Europa. El Consorcio del Estany ha instalado más nidos en la zona de la Puda y en los estanques de Can Morgat para animar a otras parejas de cigüeñas a hacer su nido. La presencia de este grupo estable es una muy buena noticia y un buen indicador de la calidad ambiental. Para Feo, se demuestra una vez más que "si se recupera un espacio y se gestiona bien la naturaleza también se recupera rápidamente". Y explica que también lo han visto con la nutria y las tortugas de estanque. Cabe recordar que esta zona ha contado con tres proyectos europeos Life consecutivos que han permitido mejorar y adecuar esta zona natural. Los técnicos esperan que la presencia de este grupo de cigüeñas no conlleve una llegada masiva de visitantes. Recuerdan que son animales muy sensibles y que no se puede pasear con los perros sueltos en la zona para no asustarlas. También es importante guardar una distancia prudencial y no hacer ruidos estridentes. Aquellos que lo hagan, disfrutarán de un buen espectáculo natural.