50 ingresos en seis meses en la unidad de psiquiatría infantil de Salt

13 de mayo de 2020 a las 12:58h

La Unidad de Referencia Psiquiátrica Infantojuvenil (URPI), dirigida a menores con inicios de patología mental grave, ha doblado la actividad desde que estrenó los nuevos equipamientos en el Parque Hospitalario Martí i Julià de Salt (Girona) el pasado mes de diciembre. Desde enero de este año, la unidad ha tenido 50 ingresos con una ocupación por encima del 90%. Son el mismo número de ingresos que hubo en todo el 2016. Las nuevas instalaciones han servido para doblar el número de camas que tenía la unidad en la anterior ubicación en el hospital Santa Caterina, pasando de cinco a diez.

Así, han podido ingresar las urgencias que antes se tenían que derivar a otros centros y reducir la lista de espera a cero. Del total de ingresos, 31 han sido programados desde los centros de salud infantojuvenil de la Red de Salud Mental y Adicciones y el Hospital de Día de Adolescentes, y 19 han sido derivados desde urgencias del Santa Caterina. Sólo seis casos no han tenido ningún contacto previo con ningún servicio de salud mental del territorio.

De los 50 ingresos, 28 han sido chicas (56%) y 22 chicos (44%). La franja de edad se sitúa entre los 9 y los 17 años, con una media de 15 años en las chicas y de 14,4 en los chicos.

En relación con el diagnóstico motivo del ingreso, un 28% ha sido por riesgo de suicidio (gesto autolesivo y/o tentativa), un 22% son trastornos de conducta, un 20% trastornos de conducta alimentaria, un 16% trastornos psicóticos, un 8% responden a un trastorno por abuso de sustancias y un 6% a un trastorno por déficit de atención e hiperactividad. La estancia media durante este semestre ha sido de 23 días.

La URPI, ubicada desde el año 2004 en una de las plantas de hospitalización del hospital Santa Caterina, se trasladó a finales de 2016 a una antigua unidad de larga estancia de psiquiatría (SALT3), que había quedado en desuso al cerrarse la larga estancia de psiquiatría.

Después de la reforma, las nuevas instalaciones han permitido doblar la capacidad de la unidad de acuerdo con la población de referencia y ganar espacio destinado a las actividades que se realizan con los pacientes y de uso de los profesionales. Según informa la doctora Sacra Mayoral, jefa de la unidad, el nuevo espacio ha favorecido la relación con los pacientes y en este sentido han detectado que se han reducido las contenciones físicas. "El espacio actual es mucho más terapéutico y nos permite atender tanto a los pacientes como a sus familias en grupo e individualmente a la vez, de forma que se facilita mucho el diálogo y la relación, hechos que ayudan a potenciar el proceso de recuperación", asegura la psiquiatra.

La unidad de hospitalización dispone actualmente de unos 1.000 metros cuadrados. Está equipada con cuatro habitaciones dobles, cuatro habitaciones individuales (dos destinadas a los pacientes con trastorno de conducta alimentaria y dos para usuarios que requieran un aislamiento puntual) y una habitación de contención. Las habitaciones están distribuidas en función de los diferentes perfiles de usuarios, necesidades y vulnerabilidades, con el objetivo de garantizar la mejor atención personal integral posible y los espacios de día y noche quedan claramente diferenciados.

El espacio diurno dispone de una sala de espera para familiares, un amplio comedor, sala de estar y sala de actividades (talleres de diferentes tipos y sesiones de estudio), y de un patio exterior de 130 metros cuadrados, donde se pueden llevar a cabo las actividades de ocio. En cuanto al área asistencial, la unidad dispone de controles específicos de noche y de día, sala de curas, consultas de psiquiatría y de psicología y despacho polivalente; además de las áreas específicas para uso privado del personal sanitario, limpieza y almacenamiento.

La unidad es atendida por un equipo multidisciplinario de psiquiatras, psicólogos, diplomados y auxiliares en enfermería especializados en la atención de la salud mental infantojuvenil y trabajadores sociales, que se coordinan con el resto de recursos comunitarios de la Red de Salud Mental.