Agentes de los Mossos d’Esquadra de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comisaría de Salou, conjuntamente con efectivos de la Policía Local, la Guardia Civil y la Policía Nacional, llevaron a cabo ayer por la mañana un dispositivo policial conjunto en este municipio. Este tipo de operativos se planifican con el objetivo de aumentar la sensación de seguridad entre los vecinos de la zona y controlar actividades que pueden ser constitutivas de infracciones y penales y administrativas.
La inspección se llevó a cabo alrededor de las 10.30 horas en un total de ocho establecimientos ubicados alrededor de la zona de ocio y restauración de la avenida Carles Buïgas. Los mossos acabaron deteniendo a dos hombres a los que les constaba una orden vigente como presuntos autores de un delito de robo con fuerza y contra el orden y la seguridad pública respectivamente. El requerimiento judicial de uno de ellos lo emitió un juzgado de Suiza.
La Policía Local precintó un local que no disponía de licencia de actividad ni de seguro obligatorio de responsabilidad civil. Los agentes se percataron de que detrás de unas cajas se ocultaba el acceso a un sótano, donde en varias neveras encontraron, almacenados, alimentos y bebidas caducadas o en mal estado. El establecimiento presentaba graves deficiencias de higiene y salubridad en la cocina y se evidenció un elevado riesgo de incendio, debido al deterioro del cableado y la instalación eléctrica. Asimismo, tampoco contaba con extintores y presentaba irregularidades en cuanto al equipamiento musical y la falta de letreros y paneles informativos.
Aparte de esta actuación y las denuncias administrativas asociadas a las deficiencias detectadas, la Policía Local tramitó dos más por tenencia de sustancias estupefacientes.
En cuanto a la Guardia Civil, este cuerpo detectó hasta 18 infracciones diferentes en cuanto a impuestos especiales, contrabando, cuestiones sanitarias, Ley Orgánica de Protección de Datos o IVA, entre otras. Finalmente la Policía Nacional, detuvo a dos personas por infringir la ley de extranjería y abrió un expediente a uno de los bares inspeccionados por infracción a la normativa de contratación laboral.
El operativo concluyó con la inspección a seis edificios y el desmantelamiento en dos viviendas de una acometida eléctrica por parte de técnicos especializados que confirmaron la existencia de una defraudación de fluido eléctrico.