La Cámara de Tarragona ha viajado a Irak, concretamente a Bagdad, en la que es la primera misión comercial a aquel país, formada por seis empresarios venidos de todo el Estado y coordinada por Guillem Virgili, técnico de Internacional de la Corporación tarraconense.
Principales incentivos:
El petróleo sigue siendo el principal motor, representando más del 90 por ciento de los ingresos del gobierno y una porción significativa del PIB.
La necesidad de reconstrucción tras los conflictos y el aumento del gasto público en proyectos de infraestructuras ofrecen grandes oportunidades de negocio.
Las oportunidades están en sectores como la construcción, la alimentación, el material eléctrico, el equipamiento médico y las tecnologías de eficiencia energética.
Desde un punto de vista social, Irak cuenta con una población de aproximadamente 43 millones de habitantes, de los cuales más del 60 por ciento tiene menos de 25 años.
Tal y como explica Guillem Virgili, “lo que, a priori, debido a la percepción general, el desconocimiento y los prejuicios, parecía un reto inalcanzable, se convirtió en todo lo contrario. Seguridad, amabilidad, hospitalidad, interés por las empresas y el producto español. Irak es un mercado lleno de oportunidades.
A pesar de ser la primera delegación de empresas españolas en misión comercial después de la guerra, una vez más hemos llegado tarde. La competencia europea ya está posicionada. Pero esto no debe verse como un problema, sino como un punto de partida para reforzar la presencia española en el país.
Las empresas que nos han acompañado han comprobado de primera mano que en Irak hay demanda y ganas de trabajar con proveedores internacionales y España tiene una imagen muy valorada en términos de calidad y seriedad.
Ahora el reto es aprovechar este primer contacto, genizar confianza y consolidar relaciones comerciales que permitan a nuestras empresas posicionarse en un mercado en plena reconstrucción y con un potencial enorme.”