La Masía municipal de Ca l’Andal se encontraba ocupada desde hacía más de un año, dado que el edificio quedó inutilizado a finales de los años 90 y la titularidad quedó a cargo del ayuntamiento. La Guardia Urbana ha intervenido este jueves y ha encontrado hasta cinco personas que ocupaban la vivienda ilegalmente.
De todas las personas identificadas, cuatro de ellos acumulaban hasta 74 antecedentes policiales. Uno de ellos cargaba 56 del total, otro 10 y los otros dos 4 cada uno, según informan fuentes municipales. Sin embargo, los ocupantes estaban empadronados en Barcelona y se encontraban bajo seguimiento de los Servicios Sociales.
La finca, al ser un edificio construido en el siglo XV, estuvo declarada Bien Cultural de Interés Local hace 17 años, y hasta ahora ningún grupo municipal había expresado intenciones al rehabilitarlo, lo que ha ocasionado su deterioro.
La ocupación no es cosa de ahora, los vecinos hacía años que observaban cómo el espacio se convertía en el lugar de encuentro de personas con un perfil delictivo, así pues, hacia la inseguridad de la zona, reclamaban la intervención del ayuntamiento para poder crear un espacio sociocultural para los residentes.
Tras desalojar la finca, el Ayuntamiento ha dejado claro su intención futura de reactivar la actividad del edificio y convertirlo en espacio público de encuentro, aunque no han dado detalles de cómo procederán. Asimismo, inciden en que esta intervención se suma al desalojo de la antigua escuela Lola Anglada, que también se encontraba ocupada, y reafirman sus palabras de recuperar el dominio público ocupado.