El paso del trabajo a la jubilación será más flexible a partir de la nueva regulación aprobada por el gobierno español. El Consejo de Ministros ha dado luz verde a un real decreto que permitirá a los jubilados retomar o iniciar una actividad como autónomos y continuar cobrando una parte de la pensión.
La medida supone una ampliación importante de la jubilación flexible, que hasta ahora solo estaba prevista para los trabajadores asalariados. Con el nuevo marco, los pensionistas que cumplan los requisitos podrán compatibilizar una actividad por cuenta propia con el cobro de hasta el 25 % de su pensión.
La nueva modalidad estará disponible para los jubilados que no hayan estado dados de alta como trabajadores autónomos durante los tres años anteriores a la fecha de jubilación. El real decreto entrará en vigor tres meses después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado.
Durante el periodo de jubilación flexible, la persona continuará teniendo la condición de pensionista a efectos de asistencia sanitaria y protección social. Además, no será necesario esperar ningún plazo mínimo desde el momento de la jubilación para solicitar esta fórmula: se podrá acceder a ella en cualquier momento una vez reconocida la pensión.
Más margen para trabajar parcialmente
La reforma también introduce cambios para los asalariados. A partir de ahora, la jornada laboral compatible con la pensión podrá situarse entre el 33 % y el 80 % de una jornada ordinaria. Hasta ahora, el margen iba del 25 % al 75 %.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha defendido que la reforma continúa “la senda de reformas iniciadas en 2021 para hacer más flexible el paso de la ocupación a la jubilación”.
Incentivos para volver a trabajar
El decreto también prevé mejoras para los pensionistas que accedan a la jubilación flexible al menos seis meses después de haberse jubilado. En estos casos, podrán incrementar la pensión con incentivos adicionales.
Según el ministerio, las personas que trabajen con jornadas parciales de entre el 55 % y el 80 % podrán ver incrementado el importe de la pensión en un 25 % adicional. En cambio, las jornadas iguales o superiores al 33 %, pero inferiores al 55 %, permitirán aumentar el 15 %.
También habrá mejoras para los pensionistas que hayan accedido a una jubilación anticipada involuntaria, por ejemplo a raíz de un ERE. Cuando vuelvan a la jubilación plena después de haber pasado por la flexible, se les recalculará la pensión inicial teniendo en cuenta la base reguladora y el periodo de cotización acreditado.
Aplicación general, con excepciones
La nueva regulación se aplicará a todos los regímenes de la Seguridad Social, pero quedarán excluidos los funcionarios civiles del Estado, las fuerzas armadas y el personal al servicio de la administración de justicia.
Con esta reforma, el gobierno español quiere facilitar fórmulas intermedias entre la actividad laboral y la retirada completa, especialmente en un contexto en que cada vez más personas buscan compatibilizar la pensión con trabajos parciales o proyectos profesionales puntuales, y en un momento en que el gasto del Estado en pensiones está en máximos históricos.
