Xisco Quesada es un joven mallorquín de 28 años, padre de dos hijos pequeños y que lleva meses luchando contra un cáncer terminal de páncreas con metástasis hepática. Su historia personal, marcada por la enfermedad y por una determinación constante de no rendirse, ha conmovido a miles de personas a través de las redes sociales, donde explica su día a día desde el hospital.
Actualmente, el joven está ingresado en un centro sanitario fuera de las Islas Baleares. Tras dos meses ingresado, Quesada ha tenido que poner en marcha un nuevo crowdfunding para poder hacer frente a los gastos derivados de los tratamientos que recibe. En un vídeo difundido en Instagram y TikTok, reconoce que hasta ahora había intentado asumirlo todo con sus ahorros y la ayuda de la familia. “He intentado costearlo todo pensando que sería suficiente, pero no lo ha sido”, explica, recordando que ya había recibido apoyo económico en una ocasión anterior, que cerró en solo 15 horas.
Hace dos meses que está ingresado y no puede ver a sus hijos
El joven relata que hace aproximadamente dos meses que está ingresado y que desde finales de diciembre no puede ver a sus hijos. Durante este tiempo, la enfermedad se ha agravado con una afectación importante del hígado. “En mi isla, por protocolo, ya no había más opciones y prácticamente solo podían dejarme marchar”, explica. Ante esta situación, decidió buscar alternativas fuera del territorio. “Mientras haya vida, yo continúo. Ahora mismo la situación va mejor y seguimos luchando”, asegura.
Según detalla, la enfermedad ha agotado no solo sus recursos económicos, sino también los de su familia, que le ha ayudado desde el primer momento. Por ello, afirma que ha tomado la decisión de pedir apoyo públicamente como última vía para poder continuar con unos tratamientos que considera clave para mantenerse con vida. “A día de hoy no puedo afrontarlo solo. El dinero del crowdfunding es para continuar los tratamientos hasta que pueda salvarme y volver a casa”, remarca.
Los fondos se destinarán a la investigación del cáncer, si no se cura
Consciente de que el desenlace puede no ser el esperado, Quesada también ha previsto qué pasará con los fondos recaudados en el peor de los casos. Explica que entre un 60% y un 70% del dinero se destinaría a una entidad que investigue curas contra el cáncer, mientras que el resto serviría para devolver parte del apoyo económico que le han dado familiares y personas cercanas.
“Me cuesta mucho pedir, pero hoy necesito ayuda”, confiesa. E insiste en que nadie se sienta obligado a colaborar: “Si no puedes donar, compartirlo ya es una ayuda enorme”.
Formado en el fútbol regional balear, Quesada es una persona muy querida en el ámbito deportivo de las islas. Su vida dio un giro radical el 5 de junio, cuando su oncólogo le comunicó que padecía un cáncer inoperable con metástasis. Al día siguiente pidió matrimonio a su pareja y se casaron pocos días después.
Desde entonces, ha convertido las redes sociales en un espacio de visibilización de la enfermedad y de reflexión vital, con miles de seguidores. “Si estás en mi situación, lucha hasta el final. Y si no lo estás, no esperes una sacudida así para decir ‘te quiero’ o para vivir de verdad”, afirma en uno de sus mensajes más compartidos.