Una menor de 17 años, Gemma Crespo Ferrer, murió el lunes en el hospital de Dénia (Alicante) a causa de una meningitis, según han confirmado fuentes de la Conselleria de Sanidad valenciana. La joven había sido trasladada en ambulancia desde su pueblo, Benissa, en la Marina Alta y murió pocas horas después de ingresar en el centro hospitalario.
El diagnóstico se confirmó mediante un análisis microbiológico realizado posteriormente a su muerte, que dio positivo en meningitis. Ante esta situación, Salud Pública ha activado inmediatamente el protocolo correspondiente para evitar posibles contagios.
La conmoción en Benissa ha sido grande, ya que era una chica conocida y querida en el pueblo donde participaba en numerosas actividades deportivas y de cultura popula
ACTIVADO EL RASTREO DE CONTACTOS
Las autoridades sanitarias están identificando y contactando con el entorno más cercano de la menor, así como con todas las personas con quienes habría tenido contacto reciente. El objetivo es administrarles la quimioprofilaxis, un tratamiento preventivo para reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad en caso de exposición.
Este tipo de actuación es habitual en casos de meningitis, especialmente cuando se trata de formas bacterianas, que pueden tener una evolución rápida y grave.
Según ha trascendido, la chica hacía unos días que se encontraba mal, aunque pensaban que era un resfriado. El sábado, según ha informado 'Levante', fue al Roig Arena con sus amigas para ver un partido del Valencia Basket.
CÓMO SE TRANSMITE LA MENINGITIS
Sanidad recuerda que la meningitis se transmite principalmente a través de secreciones respiratorias, como la tos, los estornudos o el contacto directo como los besos. Aun así, insisten en que el riesgo de contagio fuera de los contactos estrechos es bajo.
Las autoridades mantienen la vigilancia activa para detectar cualquier posible caso relacionado y evitar la propagación de la enfermedad.
A pesar de que se ignora si Gemma estaba vacunada contra la meningitis, las vacunas son una de las herramientas más eficaces para prevenir la meningitis bacteriana, especialmente las formas más graves.
La meningitis bacteriana puede evolucionar muy rápidamente y tener consecuencias graves (daño cerebral, secuelas o muerte, como en este caso). Por ello, la prevención con vacunación es fundamental, especialmente en niños, adolescentes y grupos de riesgo.