En una declaración institucional desde el Palacio de la Moncloa, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha recuperado el lema emblemático del “No a la guerra” para expresar con firmeza su posición respecto al conflicto en Oriente Medio. Ha dejado claro que España no será cómplice de una acción bélica que considera perjudicial para el mundo y contraria a los valores e intereses nacionales, “simplemente por miedo a las represalias” del presidente estadounidense, Donald Trump.
Respuesta a las amenazas comerciales de Trump
Esta intervención llega después de que este martes Trump anunciara que había ordenado cortar "todo el comercio con España", una medida motivada por el desacuerdo con el ejecutivo español sobre la política internacional y militar. El mandatario estadounidense puso énfasis en la negativa de España a incrementar el gasto en defensa hasta el 5%, según la demanda de la OTAN, así como en rechazar que se usen las bases estadounidenses de Rota para operaciones contra Irán. En este sentido, Trump afirmó: "No lo pueden decir ellos, las podemos usar y nadie nos dirá que no"; acto seguido calificó a los españoles como "fantásticos", pero con un liderazgo deficiente: "no tienen un buen líder".
No a la ruptura del derecho internacional
Sánchez ha subrayado que el gobierno manifiesta “solidaridad” con los países atacados ilegalmente por el régimen iraní, pero mantiene una línea coherente con otros conflictos como Ucrania o Gaza: “No a la ruptura del derecho internacional” y “no a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de bombas”. En palabras suyas, “la posición del gobierno de España se resume en cuatro palabras: No a la guerra”, evocando el lema histórico contra el intervencionismo durante la invasión de Irak.
Además, Sánchez alerta de que esta crisis no generará un orden mundial más justo sino una situación marcada por “más incertidumbre económica y aumentos de los precios del petróleo y del gas”. Por eso insiste: “Estamos en contra de este desastre”.
La experiencia amarga de las Azores
Ante esta situación tensa, Sánchez ha asegurado que se están implementando medidas similares a otras crisis previas. El ejecutivo está trabajando para facilitar la repatriación de los españoles residentes o viajeros en Oriente Próximo para que puedan regresar sin riesgos. Tal como ha dicho: "Nuestros compatriotas pueden tener la certeza de que los protegeremos y los llevaremos a casa".
