El papa León XIV cambia de planes: una anomalía obliga a cancelar el vuelo de regreso a Roma

Una incidencia en el avión obliga a aplazar la vuelta después de una intensa agenda centrada en la inmigración en las Islas Canarias

12 de junio de 2026 a las 18:01h

El papa León XIV ha tenido que bajar del avión que debía trasladarlo desde las Islas Canarias hasta Roma, después de que se identificara una anomalía técnica en el aparato. Este contratiempo ha provocado un retraso en la finalización de su viaje oficial por España, que comenzó en Madrid, continuó en Barcelona, donde bendijo la Torre de Jesús de la Sagrada Familia, y concluyó recientemente en Tenerife. En esta última etapa, el foco principal del pontificado ha estado puesto sobre la cuestión migratoria.

El énfasis del Papa en la acogida y los migrantes

En Tenerife, el santo padre ha defendido con firmeza la acogida como "una oportunidad de enriquecimiento entre pueblos", subrayando que "todos somos, de alguna manera, migrantes". Además, ha dirigido un mensaje contundente contra las mafias que se lucran explotando a las personas que intentan llegar al continente europeo. La visita estaba prevista para acabar oficialmente con una ceremonia de despedida en el aeropuerto de Tenerife Norte-Los Rodeos. El avión debía despegar sobre las cinco de la tarde con destino Roma; sin embargo, esta avería ha retrasado la salida. Según fuentes próximas a la organización del viaje oficial español, el retraso estimado es de unos treinta minutos.

Visita al centro de emergencia Las Raíces

Dentro del programa del día, el Papa se ha desplazado hasta el centro de acogida de emergencia Las Raíces, situado en el municipio de San Cristóbal de La Laguna. En este recinto viven actualmente 753 personas migrantes. Durante esta visita, el pontífice ha escuchado atentamente diversos testimonios tanto de los residentes como de los responsables del centro y ha reconocido públicamente "la labor encomiable" desarrollada por las administraciones públicas, entidades sociales y profesionales dedicados a los refugiados.

León XIV también ha recalcado nuevamente que acoger representa "una oportunidad de enriquecimiento entre pueblos" y ha pedido que cada uno "haga lo que esté a su alcance para hacer del mundo un lugar más humano". En este mismo acto —donde previamente había intervenido la ministra de Integración, Elma Saiz, primera representante gubernamental española presente durante toda la agenda— afirmó: "Todos somos, de alguna manera, migrantes".

Encuentro con organizaciones eclesiales y crítica a los traficantes humanos

Más tarde, el santo padre se dirigió hacia la plaza del Cristo de La Laguna para participar en una reunión con diversas organizaciones eclesiales y entidades dedicadas a fomentar la integración de los migrantes. Ante miles de asistentes, insistió en que integrar no implica borrar ni olvidar ni la historia ni las raíces de los recién llegados: "Quien llega aprende a habitar una tierra nueva y quien recibe aprende a hacer más grande su propia casa sin perder su identidad", aseguró.

Además, León XIV no escatimó palabras duras contra las redes criminales vinculadas a los flujos migratorios. Denunció explícitamente estas mafias responsables del tráfico ilegal de personas, retención indebida de documentación y explotación laboral: "Deteneos. Por cada vida perdida y cada familia engañada tendréis que responder ante la justicia divina", advirtió contundentemente.