Un niño de dos años murió este sábado en una vivienda después de sufrir un atragantamiento con una golosina mientras se celebraba el cumpleaños de su madre.
Hacia las ocho y media de la tarde, el servicio de emergencias 112 Galicia recibió una llamada que alertaba que el menor tenía graves dificultades para respirar después de haber ingerido una golosina en el municipio coruñés de Carballo.
De manera inmediata se activó un amplio dispositivo en el que participaron efectivos de la Guardia Civil, de la Policía Local y diversos equipos sanitarios, incluidos profesionales del 061.
A la llegada de los servicios de emergencia, los sanitarios intentaron liberar las vías respiratorias del pequeño practicándole la maniobra de Heimlich. Sin embargo, la golosina quedó obstruyendo la vía aérea y, a pesar de los esfuerzos realizados, el niño murió poco después.
El cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Galicia, donde la autopsia determinó que la causa de la muerte fue un atragantamiento provocado por la ingesta de la golosina. Posteriormente, los restos mortales fueron llevados a un tanatorio de la localidad, donde han sido velados hasta su entierro. Hoy su familiar le ha dado el último adiós.
