La familia de Blanca, la niña de 22 meses que el domingo sufrió un brutal ataque de un perro lobo americano en Talavera de la Reina (Ciudad Real), vive horas de angustia extrema. La madre, Esther Zamora, ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que “no se canse de rezar”, asegurando que la pequeña “todavía tiene mucho camino por recorrer”.
Domingo por la noche la niña jugaba en la calle cuando un perro se le abalanzó provocándole heridas gravísimas como fractura del hueso occipital, laceraciones en hígado y riñones y contusión pulmonar,
La menor continúa ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Toledo, donde lucha por recuperarse de las 82 lesiones que sufrió durante el ataque. “Necesitamos todas las oraciones”, ha insistido la madre en declaraciones a Cadena COPE, recogidas por Europa Press, llegando a pedir “un avemaría por Blanca” para que se produzca “el milagro”.
“DOMINGO SE NOS PARÓ LA VIDA”
La madre describe lo que han vivido como “una auténtica pesadilla”. “El domingo se nos paró la vida”, ha afirmado. Según explica, la niña llegó al hospital en estado muy crítico y los médicos advirtieron a la familia que se prepararan “para lo peor” por la dificultad de mantenerla estable.
Actualmente, la pequeña está intubada y sedada. Los profesionales médicos han optado por esta vía para concentrar todos los esfuerzos en la recuperación de los órganos internos, algunos de los cuales han quedado afectados. Uno de los principales temores es ahora el riesgo de infección derivado de las heridas.
AGRADECIMIENTO Y UNA ÚNICA PRIORIDAD
A pesar de la situación, la familia ha querido agradecer el apoyo recibido por parte de los vecinos de Talavera y ha insistido en que se trata de “un accidente”. Ahora, aseguran, toda la atención está centrada en la recuperación de la niña.
“Lo más importante es que salga de esta situación y pueda volver a casa con sus hermanos”, ha concluido la madre, en medio de una lucha que mantiene en suspenso a toda una comunidad.