Estamos a las puertas de una nueva campaña de la Declaración de la Renta y la Agencia Tributaria ha endurecido sus controles digitales. Si eres uno de los millones de ciudadanos que utiliza Bizum diariamente para pagar cenas, compartir gastos o hacer regalos, hay un detalle crucial que no puedes pasar por alto si quieres evitar una inspección sorpresa.
El límite de los 10.000 euros
La regla general es que los movimientos esporádicos entre particulares no se tienen que declarar. No obstante, Hacienda ha lanzado un aviso claro: los bancos están obligados por ley a notificar cualquier cuenta que acumule operaciones anuales —ya sean de entrada o de salida— que superen los 10.000 euros. Si llegas a esta cifra sumando tus Bizums, tienes que incluirlos obligatoriamente en tu declaración.
Cuidado con los alquileres y las ventas online
Más allá del límite económico, hay dos situaciones en que el uso de Bizum está bajo la lupa absoluta de los inspectores:
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Pago de alquileres: Si cobras o pagas el alquiler del piso (o de una habitación) a través de esta vía, se debe declarar siempre como rendimiento del capital inmobiliario.
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Ventas en Wallapop o Vinted: Si utilizas Bizum de forma recurrente para vender artículos de segunda mano y tus ingresos superan el precio de compra original (generando un beneficio), también lo debes tributar.
Ocultar esta información o clasificar mal estos ingresos puede conllevar sanciones que van desde el 50% hasta el 150% de la cantidad no declarada. Antes de aceptar el borrador este abril, revisa bien el historial de tu teléfono para ahorrarte un disgusto de miles de euros.