Investigan a Abascal por decir que el pueblo querría 'colgar a Sánchez de los pies'

El ministerio público ve un posible delito de odio en las declaraciones y las manifestaciones frente a Ferraz

19 de enero de 2024 a las 16:10h

La Fiscalía del Tribunal Supremo ha abierto una investigación contra el líder de Vox, Santiago Abascal, por decir que algún día los ciudadanos querrán “colgar de los pies” al presidente español, Pedro Sánchez. Según el ministerio público, esta afirmación puede ser un delito de incitación al odio, y más en el contexto de varias manifestaciones violentas cerca de la sede central del PSOE en Madrid, pero también un delito de injurias, calumnias y amenazas graves al gobierno y las instituciones del Estado. Abascal lo dijo a principios de diciembre en una entrevista con un diario argentino. También apunta que esta y otras afirmaciones podrían ser delitos de injurias, calumnias y amenazas graves contra instituciones del Estado.

La fiscalía pide al diario argentino ‘Clarín’ la entrevista en la que Abascal hizo esta afirmación, y también reclama recopilar los tuits del líder de Vox sobre el tema y la repercusión mediática de las declaraciones. Igualmente, pide a la policía judicial información sobre los hechos ocurridos la noche de Año Nuevo frente a la sede del PSOE en la calle Ferraz, donde unos concentrados de ultraderecha colgaron un muñeco que representaba a Sánchez, así como la identidad de sus convocantes. Por último, se dirige a la justicia argentina por si las declaraciones pueden ser delito en el país sudamericano.

"Golpista y dictador"

La fiscalía tiene en cuenta, basándose en la denuncia del PSOE, que Abascal no hizo las declaraciones en sede parlamentaria, sino en una entrevista periodística en Argentina durante la toma de posesión del nuevo presidente argentino, Javier Milei. También tiene en cuenta las acusaciones de Abascal a Sánchez llamándole golpista y dictador o acusándole de delitos graves como la abolición del estado de derecho, la supresión del poder judicial o el asalto a la Constitución.

En su denuncia, el POSE concluye que las manifestaciones de Abascal van “mucho más allá del derecho al honor”, sino que suponen una “grave ruptura de la convivencia, el ordenamiento constitucional, incitación al odio y a la violencia y la discriminación por motivos ideológicos”.