Agentes de la Policía Nacional detuvieron ayer lunes a la madre de Edu, un chico de 29 años que fue hallado sin vida en su domicilio en la avenida de París de Cáceres, por su presunta relación con su muerte.
El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha confirmado que una mujer, que recibió atención médica tras lo sucedido, está detenida en la Comisaría de Cáceres y que pasará a disposición judicial durante este martes.
A preguntas sobre si las causas de la muerte, Quintana, que no ha querido confirmar la identidad de la detenida al encontrarse el caso bajo secreto de las actuaciones, se ha remitido a los resultados de la autopsia para aclarar si fue natural o violenta.
El delegado del Gobierno no ha aportado más datos sobre los cargos que se imputan a la detenida, así como tampoco ha confirmado si la detención tuvo lugar a consecuencia de la investigación o si se entregó ella misma a la policía.
"Desconozco este punto, estamos en secreto de sumario, permítanme que no pueda declarar nada", ha expuesto, para matizar que ha informado sobre los datos que "se pueden dar" e incidir en que pasará a disposición este martes.
LO QUE HA TRASCENDIDO DE ESTA MUERTE MISTERIOSA
La Policía Local de Cáceres encontró ayer lunes a primera hora de la mañana el cuerpo de un chico, en un piso de la avenida de París, conocido en el barrio como 'Edu'. Según algunas filtraciones la policía apreció signos de violencia en el cuerpo de la víctima, lo que les hizo sospechar inmediatamente de la madre del chico.
De hecho, los agentes de la Policía Local acudieron al domicilio tras recibir una llamada en la que, presuntamente, la madre del chico, de nacionalidad cubana, amenazaba con suicidarse y cuando los agentes llegaron al piso la encontraron semiinconsciente, ya que, presuntamente, había ingerido algún tipo de fármacos en gran cantidad, lo que provocó su ingreso hospitalario
Según el testimonio de los vecinos, Edu, que vivía solo con su madre desde la muerte de su padre, padecía algún tipo de trastorno mental o discapacidad y recibía medicación. El chico era bien conocido en el barrio, donde salía a comprar y se relacionaba con todo el mundo, pero no así la madre, que no salía mucho de casa. A pesar de que los vecinos describen a Edu como un chico amable y cariñoso, de puertas adentro parece que eran frecuentes las discusiones entre madre e hijo
