El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha asegurado este miércoles que el gobierno español ya está trabajando “para poder instaurar controles de precios de la cesta de la compra, el precio de los carburantes y para garantizar el acceso a la vivienda”, ante las posibles repercusiones económicas del conflicto en Irán.
En declaraciones a los medios, Bustinduy ha defendido que el ejecutivo velará por “las condiciones de vida de la gente trabajadora, su seguridad y la protección de las familias”. Sus palabras llegan después de la comparecencia del presidente del gobierno español, que ha afirmado que el ejecutivo “estudia escenarios y posibles medidas” para ayudar “los hogares, los trabajadores, las empresas y los autónomos” a mitigar el impacto económico “si es necesario”.
Control de precios de los alimentos y los carburantes
Bustinduy ha situado el objetivo de las medidas en tres ámbitos sensibles para la economía doméstica: la alimentación, los combustibles y la vivienda. Todo ello, ha dicho, con la voluntad de evitar que una escalada del conflicto internacional acabe traduciéndose en un incremento de costes que tensione el día a día de las familias. Sus palabras llegan después de que, en pocos días, muchos ciudadanos y ciudadanas hayan observado un fuerte aumento de los precios de los carburantes, en algunos casos aumentando en 15 o 20 céntimos por litro en pocas horas.
El ministro también ha valorado la postura del Estado ante el conflicto en Irán y ha afirmado que se siente “orgulloso” de la posición del gobierno español, que ha calificado de “digna y soberana” y “coherente con sus principios”.
En este contexto, ha rechazado el relato de que España esté “sola” y ha asegurado que la posición del ejecutivo es compartida por “muchísimos millones de personas de todo el mundo”.
Bustinduy ha aprovechado para cargar contra la oposición, con una crítica directa a la derecha española: “Es curioso que los que más gritan en nombre de la patria sean los que corren a comerciar con nuestra soberanía y dignidad y a ponerse del lado de quien amenaza, insulta y ataca a España”.