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Un conflicto entre dos familias emparentadas de etnia gitana ha desencadenado una sucesión de episodios violentos en Alzira, en la Ribera Alta. Un hombre de 56 años ha fallecido, tres personas han resultado heridas por arma de fuego y dos casas de familiares de los presuntos implicados han sido incendiadas.
La Policía Nacional ha detenido a cinco hombres, todos ellos miembros de la misma familia, por su posible participación en el tiroteo mortal. El Grupo de Homicidios mantiene abierta la investigación para reconstruir los hechos y determinar quién efectuó los diferentes disparos.
UNA DISCUSIÓN ENTRE DOS MENORES
El enfrentamiento se produjo sobre las cuatro de la madrugada del domingo en el barrio de l'Alquerieta. Según las primeras investigaciones, el conflicto habría comenzado con una discusión entre dos primas menores de edad.
La disputa fue creciendo hasta implicar a aproximadamente una docena de familiares adultos. En medio del enfrentamiento, varias personas abrieron fuego y cuatro hombres resultaron heridos de bala.
La víctima mortal, un hombre de 56 años, habría intentado intervenir para poner fin a la discusión. Recibió varios impactos, uno de los cuales le afectó el corazón, y acabó falleciendo a consecuencia de las heridas.
CINCO HOMBRES DETENIDOS
Los cinco detenidos pertenecen a una de las familias implicadas, mientras que el fallecido y el resto de heridos formarían parte de la otra. Tres de los arrestados también resultaron heridos durante el tiroteo.
Uno de ellos tuvo que ser operado, aunque se encuentra fuera de peligro, mientras que los otros dos ya recibieron el alta hospitalaria. Agentes de la Policía Científica inspeccionaron el lugar de los hechos y recogieron pruebas que ahora analiza el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional.
INCENDIAN DOS CASAS DE FAMILIARES DE LOS DETENIDOS
Al día siguiente del tiroteo, dos casas situadas en las afueras de Alzira fueron incendiadas. Los inmuebles estaban ocupados por familiares de los detenidos, según han confirmado fuentes policiales y municipales.
Uno de los incendios afectó a una construcción prefabricada y el otro, a una casa convencional. No se registraron heridos, pero un caballo que se encontraba dentro de uno de los inmuebles falleció a consecuencia del fuego.
La policía investiga el origen de los dos incendios y si fueron provocados como represalia por el tiroteo mortal. De momento, no consta que se hayan practicado detenciones por estos dos fuegos.
La investigación continúa abierta tanto para aclarar la autoría de los disparos como para determinar quién incendió las dos casas.