A las ocho de la mañana ha comenzado el proceso para desembarcar los casi 150 pasajeros procedentes de una veintena de países que viajaban a bordo del crucero Hondius, afectado por un brote de hantavirus. El barco se encuentra fondeado frente al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife.
Según han informado las autoridades sanitarias, los primeros en bajar serán los cinco catalanes y nueve españoles, que serán trasladados y confinados en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid. Posteriormente, se efectuará el desembarco gradual de los otros pasajeros así como parte de los miembros de la tripulación, organizados por nacionalidad.
Método y protocolo sanitario durante el desembarque
El traslado se realizará mediante embarcaciones Zodiac propias del crucero o bien con lanchas facilitadas por el puerto, con un límite máximo de cinco pasajeros por Zodiac o diez por lancha, según los protocolos sanitarios establecidos. Antes de abandonar el barco, cada persona recibirá una primera encuesta epidemiológica y una valoración médica en el mismo crucero.
Una vez en tierra, se desplazarán hacia el aeropuerto Tenerife Sur, situado a unos diez minutos del punto de llegada marítimo. El equipaje permanecerá custodiado en el barco; mientras tanto, la compañía Oceanwide Expeditions mantiene contacto permanente con todos los huéspedes para garantizar su devolución segura.
Una vez completado el desembarque total de los pasajeros y parte de la tripulación limitada, el Hondius se reabastecerá de combustible y material necesario en el puerto capitalino de Santa Cruz de Tenerife. Acto seguido iniciará un trayecto marítimo hasta el puerto neerlandés de Rotterdam, donde está registrado oficialmente. Este viaje durará aproximadamente cinco días con solo personal esencial a bordo.
Evaluación sanitaria y repatriación coordinada
La ministra española de Sanidad, Mónica García, ha detallado este domingo que las tareas relacionadas con la repatriación de los pasajeros continuarán hasta el lunes por la tarde, momento en que abandonarán el territorio los últimos grupos australianos, neozelandeses y asiáticos. En declaraciones desde Tenerife ha afirmado que "el fondeo del crucero se ha producido con éxito a pesar de las adversidades".
Además, ha explicado que después de este primer paso los responsables sanitarios han subido al barco para comenzar la evaluación epidemiológica tanto del pasaje como de los tripulantes: "Nos transmiten que todo el pasaje continúa asintomático", ha confirmado García.
Por otro lado, desde el Gobierno español han asegurado que los ciudadanos españoles ya disponen de un avión preparado en el aeropuerto sur-tinerfeño para viajar hasta Madrid, donde cumplirán cuarentena hospitalaria en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla. Los siguientes vuelos priorizarán a los ciudadanos neerlandeses junto con alemanes, belgas y griegos, así como parte del personal embarcado: "Todo el operativo está en marcha", ha concluido la ministra.
El avión “escoba” asegurará la repatriación completa
Países Bajos, país responsable legalmente del crucero bajo bandera nacional neerlandesa, efectuará dos vuelos especiales: uno hoy mismo y otro mañana, denominado “avión escoba”, destinado a recoger a aquellos pasajeros no recuperados por sus respectivos estados antes. La ministra García ha puntualizado: "En principio, entre hoy y mañana todas las nacionalidades pasarán a ser desembarcadas y trasladadas a sus países".
Cobertura psicológica incluida en el dispositivo sanitario
El operativo también incorpora medidas específicas destinadas a proteger la salud mental de los afectados. El Comisionado estatal para Salud Mental forma parte activa en esta intervención para asegurar que se tenga en cuenta "la dimensión emocional y psicológica" durante toda la gestión sanitaria relacionada con este brote viral.
Bajo esta premisa se están proporcionando informaciones claras y constantes a los pasajeros, así como acceso inmediato a los recursos especializados en atención psicológica cuando sea necesario. Además, se han realizado llamadas directas con personas presentes en el barco para monitorizar su estado emocional; también participa un psiquiatra experto en emergencias durante la recepción de los pacientes en los hospitales canarios.
Esta asistencia psicológica continuará mientras dure el ingreso hospitalario de los evacuados en el centro madrileño Gómez Ulla, garantizando apoyo permanente ante cualquier situación crítica o malestar derivada del proceso sanitario.
