Cientos de fieles han vuelto a salir este lunes por la tarde a las calles de Madrid para recibir al papa León XIV a las puertas de la catedral de la Almudena. El pontífice no ha hecho uso del papamóvil a la llegada, pero ha saludado a los asistentes desde la ventana del coche mientras se acercaba al recinto.
Los fieles han llenado los alrededores de la catedral horas antes de su llegada, prevista poco antes de las seis de la tarde. Muchos han pasado largas ratos de espera equipados con agua, abanicos y gorras para hacer frente al calor.
Algunos asistentes han explicado a la ACN sus motivaciones para acercarse a la visita. “Si se demora quince años más, yo ya no le veré”, ha afirmado Conchi, de 77 años, que había llegado al templo cuatro horas antes para intentar saludar al pontífice de cerca. Otra fiel, María Luisa, ha asegurado: “Quiero verle antes de que se marche”, y ha destacado que la visita “ha sido un plus” para la fe de muchos cristianos.
Otros participantes han explicado que han escogido la catedral porque esperaban menos aglomeraciones o porque no habían podido asistir a actos previos. “Por la televisión siempre se ve mejor, pero vale la pena estar aquí y saludar a una persona tan importante”, ha comentado Manuel, que ha esperado sentado en un taburete para hacer más soportable la espera.
Durante la salida de la catedral, el papa sí que ha vuelto a utilizar el papamóvil, recorriendo varias calles del centro de Madrid y pasando por la Puerta del Sol, donde ha sido nuevamente saludado por la multitud.
Acto en la catedral y Rosa de Oro
El pontífice ha iniciado el tramo final de su visita con un acto en la catedral de la Almudena, donde ha rendido homenaje a la patrona de Madrid en un formato reducido, acompañado del arzobispo de la ciudad, seminaristas y con la presencia de la reina emérita Sofía.
En este acto, León XIV ha entregado la Rosa de Oro a la Virgen de la Almudena. Para la ocasión, se ha retirado el peana habitual y se ha colocado una estructura especial para permitir el depósito de la rosa.
La catedral de la Almudena es una de las pocas iglesias españolas distinguidas con este reconocimiento, junto con la Virgen del Cap de Jaén, la Virgen de Montserrat y la Macarena de Sevilla.