El año 2024 ha comenzado de la peor de las maneras para una familia que ha perdido a tres miembros por culpa del humo de un brasero. Se trata de Amaia, una joven de 16 años; su madre Mariela, de 41 años; y la pareja de esta, Antonio, de 61 años.
El padre de Amaia, que vive en Bilbao, intentó contactar con su hija para felicitarle el año nuevo, pero no recibió respuesta. Una amiga suya, con quien había quedado para salir durante la noche, también intentó ponerse en contacto con ella, pero la joven ni veía sus mensajes de WhatsApp ni atendía sus llamadas.
Ambos dieron la voz de alarma, y unas horas después, la hermana de Antonio, que tenía llaves de la casa, intentó entrar para ver qué pasaba. No pudo, ya que la familia había cerrado la casa con llave desde dentro, así que llamó por teléfono a la pareja y escuchó las melodías desde fuera.
Ante esta situación, la mujer alertó al padre de la menor, quien puso una denuncia por la desaparición de su hija y la exmujer. Ya con una orden judicial, los Bomberos forzaron la entrada del piso y encontraron los tres cuerpos inconscientes. Lamentablemente, los tres estaban muertos.
La localidad de Linares, en Jaén, ha decretado dos días de luto oficial y los vecinos y vecinas de la ciudad aún no creen una noticia como esta el primer día del año. Según las primeras investigaciones, la causa de la muerte de los tres familiares fue la inhalación de dióxido de carbono de un brasero, que les provocó la asfixia.
La Policía Nacional, que se ha hecho cargo del caso, aún investiga las circunstancias del suceso. En caso de confirmarse, se desconoce si se trata de un mal funcionamiento del brasero o de una falta de ventilación del piso, que serían las dos opciones más probables a estas alturas.
“Desde el Ayuntamiento de Linares lamentamos profundamente este suceso y trasladamos nuestro sentido pésame a los familiares y amigos de las víctimas en estos momentos de dolor”, ha manifestado el consistorio a través de un comunicado.