La OCU ha comunicado hoy a la Agencia española de Seguridad Alimentaria y Nutrición la detección de un producto que contiene cannabidiol (CBD) y que se vende como complemento alimentario, poniendo en duda su legalidad.
Durante su inspección en establecimientos físicos, la OCU ha encontrado unas gominolas de la marca Orange County CBD, con la denominación comercial “CBD Gummies – Mixed fruit flavour cubes”. Cada gominola contiene 16,6 mg de CBD, y la indicación de consumo recomendada es de una a tres unidades al día. Teniendo en cuenta que cada envase incluye 12 gominolas, la dosis total por paquete llega a los 200 mg de CBD.
La OCU recuerda que, según la normativa europea, el CBD se debe considerar nuevo alimento, lo que significa que solo se puede incluir en complementos alimenticios si ha recibido una autorización expresa por parte de la Unión Europea. Esta aprobación, de momento, no existe, lo que podría suponer que el producto no cumpla con la legislación vigente, incluyendo aspectos de etiquetado, trazabilidad y responsabilidad del fabricante.
La organización ha solicitado a las autoridades competentes que verifiquen la conformidad del producto y tomen las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los consumidores.
¿Qué es el CBD?
El cannabidiol, más conocido como CBD, es un compuesto natural que se encuentra en la planta de cannabis. A diferencia del THC, el componente psicoactivo del cannabis, el CBD no provoca efecto “colocón” y no altera la mente. Por ello, se ha popularizado como ingrediente en aceites, cápsulas, cremas e incluso gominolas, con la promesa de beneficiar la salud.
Diversos estudios señalan que el CBD podría ayudar a reducir la ansiedad, mejorar el sueño o aliviar ciertas inflamaciones, aunque todavía falta evidencia científica sólida que confirme estos efectos de manera concluyente. Además, su regulación legal es estricta: en la Unión Europea, el CBD es considerado un nuevo alimento, y solo se puede comercializar como complemento alimentario si dispone de una autorización expresa. Esto significa que no todos los productos que lo contienen cumplen la normativa vigente, y hay que ser cauteloso antes de consumirlos.
