La niña de tres años que el miércoles por la noche sufrió un ahogamiento en una piscina de una vivienda turística en la localidad mallorquina de Pollença ha acabado muriendo en el Hospital de Son Espases donde se encontraba ingresada en la UCI pediátrica en estado crítico.
Los hechos ocurrieron este miércoles por la noche, sobre las ocho y media, en una finca destinada al alquiler turístico donde la menor pasaba unos días de vacaciones con su familia. Según las primeras informaciones, la familia estaba acabando de cenar cuando la pequeña cayó al agua sin que nadie se diera cuenta en ese momento.
Fue la abuela la que la encontró flotando boca abajo en la piscina y dio la voz de alarma. Al encontrarla dentro de la piscina, se avisó inmediatamente a los servicios de emergencia a través del 112. Hasta el lugar de los hechos se desplazaron dos ambulancias del SAMU 061, una UVI móvil y otra de soporte vital avanzado, además de un vehículo del PAC de Pollença. También acudieron agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local.
CASI DOS HORAS DE REANIMACIÓN
Cuando los sanitarios llegaron a la finca, iniciaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar para intentar salvar la vida de la menor. La intervención se alargó cerca de dos horas, hasta que el equipo médico consiguió que la niña recuperara el pulso.
Los daños irreversibles que sufrió el cerebro por falta de oxígeno han desembocado, finalmente, en el trágico final de la menor.
