Un juzgado ha imputado cuatro profesionales sanitarios por la muerte de Emma, una niña de 12 años que falleció en febrero de 2023 a causa de una peritonitis purulenta después de varias visitas médicas sin que se le practicaran pruebas diagnósticas. Así lo ha confirmado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana al canal À punt.
VISITAS MÉDICAS SIN DIAGNÓSTICO
Según el relato de la familia, la menor acudió hasta tres veces al centro de salud de Viver (Alto Palancia) con fuertes dolores abdominales, vómitos y fiebre, pero en todas las ocasiones fue enviada a casa sin pruebas.
Posteriormente, también fue atendida en el Hospital de Sagunto, donde, según las mismas fuentes, solo se le hicieron pruebas superficiales antes de darle el alta. Al día siguiente, la niña se desmayó y fue trasladada a el Hospital Clínico de Valencia, donde se le detectó la gravedad del caso y se decidió intervenirla de urgencia. Sin embargo, murió antes de poder ser operada.
EL INFORME FORENSE APUNTA A MALA PRAXIS
Un informe del Instituto de Medicina Legal de Valencia concluye que los profesionales que la atendieron no actuaron de acuerdo con los estándares médicos establecidos y que esto podría haber evitado la muerte.
En concreto, el documento señala que en el Hospital de Sagunto no se solicitaron pruebas complementarias para completar la evaluación, establecer un diagnóstico adecuado y aplicar el tratamiento correspondiente.
La jueza considera que los sanitarios podrían haber incurrido en mala praxis y mantiene abierta la investigación para esclarecer las responsabilidades en este caso.
La Fiscalía de Valencia inició las diligencias pocos días después de la muerte de la menor, a raíz de los hechos denunciados por la familia.
