Xavi Rodríguez, candidato de CUP Tortosa a las elecciones municipales: "Hay que situar a las personas en el centro de toda la acción política"

28 de julio de 2022 a las 08:58h
La izquierda del país está muy dividida. ¿Por qué su partido no se ha planteado sumarse a otra fuerza con puntos en común, como Movem? La CUP no está en política para ocupar cargos, sino para transformar la sociedad. Entendemos la institución como una herramienta, no como una finalidad en sí misma. Creemos que lo importante no son las personas, sino el proyecto colectivo. No queremos que nadie se perpetúe como jefe de una formación política durante años y años. Esto es incompatible con Movem, un proyecto muy personal. Somos muy críticos con los partidos llamados de izquierdas que, a pesar de tener un criterio más social, realmente no cuestionan estructuras del poder ni maneras de funcionar. Nosotros aspiramos a utilizar la presencia en el Ayuntamiento para provocar un cambio social. Dénos algún ejemplo. Los Reguers y las fiestas taurinas. Como no es una EMD, el Ayuntamiento de Tortosa tiene potestad para decidir lo que se hace allí. Y autorizó que se celebraran correbous. El único partido que votó en contra de esta actividad, que para nosotros no es cultural, fue la CUP. El resto de grupos, si bien se definen como animalistas, votó a favor. En el caso del monumento a la Batalla del Ebro, consideramos que el fascismo no se puede consultar; sencillamente, los símbolos fascistas deben retirarse del espacio público. En cambio, partidos como Movem, ERC y el PSC pensaron más en la calculadora de votos y optaron por la consulta y la reinterpretación; no se atrevieron a mantener un discurso coherente con lo que realmente piensan. Ha hablado de los correbous. El animalismo es un punto destacado del programa de su formación. El contrato de la perrera municipal vence dentro de dos años aproximadamente, con posibilidad de prorrogarlo dos más. Uno de los requisitos que exigiremos a quien gobierne la ciudad es remunicipalizar el servicio y no hacer efectiva esta prórroga. La entidad Progat se ve obligada a mendigar parte de los presupuestos participativos. Es vergonzoso: está haciendo una labor que por ley corresponde al Ayuntamiento, y no recibe ninguna ayuda. También queremos promover una nueva ordenanza, con la participación de entidades animalistas, en cuanto a tenencia de animales de compañía. La actual regula muy rápido y es primordialmente sancionadora. La ordenanza debe reconocer los derechos de los animales y de los dueños, que parece que sólo tengan obligaciones. ¿La de la CUP es la única propuesta cien por cien coherente para el Ayuntamiento de Tortosa? Nosotros tomamos las decisiones desde el punto de vista ideológico, sin tener tanto en cuenta el cálculo electoral. Esta premisa forma parte del ADN de la CUP. Supongo que por eso otras formaciones obtienen más votos: sitúan el acercamiento a la opinión pública por delante de la congruencia. Para nosotros la coherencia es un valor importante. Fijémonos en lo que está pasando en Europa: el liberalismo está ganando cada vez más terreno. La CUP está pidiendo en la actualidad cosas que hace 30 años formaban parte del programa del PSOE. ¿La sociedad ha ido hacia atrás en aspectos sociales? En algunos terrenos se ha ganado consenso político. Ahora bien, todavía hay un discurso muy homófobo, por ejemplo. Hay derechos que parecían garantizados e imposibles de perder, como el de huelga, que prácticamente se están cuestionando. Europa siempre ha sido la referencia de la izquierda para el mundo. Echamos de menos partidos más contundentes en aspectos sociales. Estamos perdiendo conciencia de clase. Falta valentía, no sólo en Tortosa, sino en la izquierda europea. ¿Qué más falta, en Tortosa, y en su Ayuntamiento? Hay que situar a las personas en el centro de toda la acción política. El amiguismo y el clientelismo determinan en gran medida el funcionamiento del gobierno municipal: hay entidades que tienen acceso a todo y hay otras que no tendrán nunca acceso a nada. Hay que abrir las puertas, hay que oxigenar. Como ya dijimos, los votos de la CUP servirán para echar a Meritxell Roigé de la alcaldía. Queremos acabar con lo que han representado los 12 años de binomio Bel-Roigé. Su lema de campaña es "Seamos valientes, cambiemos Tortosa". Sí, queremos cuestionar y dar la vuelta a las estructuras de poder instaladas desde hace décadas en la ciudad. Es necesario que la CUP esté en el Ayuntamiento, para cuando las otras fuerzas de izquierdas caen en la complacencia. Que haya alguien para decirles cuál es el camino que hay que seguir. A quien gobierne, le queremos recordar que hay que acabar con las dinámicas que dominan la capital del Baix Ebre y la tienen secuestrada. ¿Es posible acabar con estas dinámicas? Tortosa es una plaza complicada, pero no debemos renunciar. Recordemos lo que pasó los días 1 y 3 de octubre pasados, en que la ciudadanía salió a la calle en masa y desbordó todas las previsiones. Los dos últimos 8 de marzo han sido espectaculares. Esto también se puede hacer en el Ayuntamiento, y hay tortosinas y tortosinos que tienen ganas. En Tortosa hay un establishment muy acomodado y estrechamente relacionado con el poder. Da la impresión de que su mentalidad es la de toda la ciudadanía, pero no es así. Hechos como la movilización masiva del Día de la Mujer Trabajadora demuestran que quienes piensan diferente no son una minoría. Esta no es la Tortosa de hace 20 años: es otra ciudad, con gente dispuesta al cambio. Eventos culturales como la Muestra de Jazz, Tortosa de Tapas y la Fiesta del Renacimiento también han transformado la ciudad. Si funcionan, ¿por qué no se apuesta por abrir más la capital del Baix Ebre y que estas iniciativas tengan más continuidad? O no hay imaginación o les da miedo que la población se descontrole. No entiendo, por ejemplo, por qué se sigue programando Expoebre. Esta feria, que en principio debería ser un espacio profesional de dinamización económica, se ha convertido en un lugar para que paseen las familias. Expoebre debe reinventarse, porque la ciudad ha cambiado y el mundo rural ya no tiene el peso que tenía hace tres décadas. Las ferias que ahora triunfan son las especializadas, que se acaban convirtiendo en referentes. La aspiración de la CUP es, en buena parte, fiscalizar la acción del gobierno local. Sí. Como he dicho, queremos transformar la sociedad. No tiene sentido entrar a formar parte de un gobierno con partidos que están muy lejos de nuestras ideas. Y queremos demostrar que hay otra manera de hacer las cosas. Por ejemplo, en agosto del año pasado se firmó el contrato de recogida de residuos. Nosotros hemos apostado por el servicio puerta a puerta, que tiene un componente ideológico detrás: no dar tanto dinero a una empresa del IBEX 35 (23 millones) y generar más trabajo. Está demostrado que este sistema mejora el porcentaje de reciclaje: Tortosa está en un 25% y hay pueblos con el sistema puerta a puerta que reciclan hasta un 70%. Pensamos que este año pagaremos más de 200.000 euros de canon de multa por no reciclar en el porcentaje que pide la Unión Europea. ¿Esto no es responsabilidad de la ciudadanía? No. El Ayuntamiento debe adoptar todas las medidas para exigir al ciudadano que recicle, pero no podemos trasladarle toda la responsabilidad. Muchos vecinos no concienciados con el medio ambiente no se desplazarán cien metros para encontrar un contenedor de reciclaje, si no lo tienen debajo de casa. Tengamos en cuenta que los cambios llegan mediante la pedagogía. Con este nuevo contrato, hay una educadora ambiental para todo Tortosa. Ya dijimos que era del todo insuficiente. ¿Cómo debe cambiar una sola persona los hábitos de toda una ciudad? ¿Qué más echa de menos, en la administración local? La plantilla del Ayuntamiento es reducida, y esto tiene una intencionalidad, sobre todo en el área de Servicios Sociales. Por ejemplo, las guarderías: ¿cómo puede ser que l'Aldea, Deltebre y l'Ampolla tengan una y que Tortosa, con 27.000 habitantes, no? La educación preinfantil queda en manos de escuelas vinculadas al Obispado. Muchas familias empiezan llevando a sus hijos a estas escuelas y ya los dejan allí durante toda su educación. Hay una derecha que protege sus intereses; una izquierda que, cuando ha gobernado, ha sido cobarde, y que desde la oposición no ha cuestionado las estructuras de poder. En estas elecciones municipales concurre una nueva formación, Ciudadanos. ¿Qué opina? Consideramos que no tienen discurso de ciudad. En Cataluña, sus únicos ejes son el discurso del odio, la cuestión nacional y la aplicación del artículo 155.
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