¿Qué valoración haces de los ocho primeros meses del gobierno de Pau Ricomà (ERC)?
Como asociación no lo hemos visto y aún no hemos hecho nada. Pronto me reuniré con el consejero del Área de Territorio, sostenibilidad y seguridad del Ayuntamiento de Tarragona, Xavi Puig. Pero aún no nos han dicho nada en todos estos meses.
Como asociación en este tiempo no hemos tenido ningún contacto con los miembros del consistorio tarraconense.
Recientemente, se ha aprobado una moción del PSC para instalar pasos de peatones elevados en el barrio. ¿Cómo surgió esta demanda?
Es una de las tres mociones que hemos presentado desde la Asociación durante el mandato actual. Esta la hemos sacado adelante porque en los últimos meses se han producido dos atropellos de menores cuando se dirigían hacia la escuela, en el paso de cebra del Bloc Sant Joan.
En aquella zona hay dos problemáticas: la falta de visión, ya sea por el sol o por el autobús, y la velocidad a la que circulan muchos vehículos. Con la moción aprobada esperamos que, como mínimo, los coches se vean obligados a circular más lentamente.
¿Qué opinas del proyecto de los consejos de distritos?
La verdad es que tenemos prevista una reunión para empezar a tratarlo. De momento estamos a la expectativa, ya que en algunas ciudades sí ha funcionado, pero en las otras no ha sido útil. Vemos algunas dificultades, como la representación de las entidades. Por ejemplo, nosotros compartiríamos grupo con Sant Salvador y Sant Ramon, y de las cuatro asociaciones vecinales solo podríamos escoger una.
¿Cuál es tu posición sobre la polémica de los presupuestos para el CV Sant Pere i Sant Pau?
Hay muchos clubes que han estado endeudados en los últimos años, y a medida que pasa el tiempo esta cifra aumenta. El Voleibol ha hecho un esfuerzo enorme para acabar de pagarlo. Su presidente, Alfonso Periáñez, me comentaba que ahora que lo habían liquidado y podían pagar mejor a los entrenadores, tendrán que volver a apretarse el cinturón. Es una de las entidades que más nos representa, tanto en Tarragona como fuera, que ha tenido que renunciar a competiciones por falta de recursos, y ahora que podían volver a la carga les han reducido las subvenciones, no es justo.
Hace poco se ha celebrado la primera ruta D-Tapas con el objetivo de revitalizar la actividad del barrio entre la navidad y el carnaval. ¿Ha tenido una buena acogida?
La verdad es que hacemos una muy buena valoración. La idea principal del proyecto era facilitar a los comercios la "cuesta de enero", y hemos obtenido un buen resultado.
En general la calidad y complejidad de los platos era bastante elevada, y muchos establecimientos vendieron las mil tapas en tan solo una semana. Ha superado todas nuestras expectativas. Es cierto que algunos locales no tuvieron tan buena acogida, porque por su localización dentro del barrio iba menos gente. No obstante, lo más positivo es que ha venido gente de fuera de Sant Pere i Sant Pau. Esto indica que es una buena oportunidad para que, personas de fuera del barrio, conozcan la restauración de la zona. Los hosteleros también están muy contentos y han pedido que la iniciativa se vuelva a celebrar el año que viene.
¿Cómo ves la rehabilitación del monumento sardanista?
De momento es insuficiente, y más teniendo en cuenta que alguien ha decidido decorarlo y pintar una de las figuras, un gesto de muy mal gusto.
En cuanto a la restauración, han puesto las piezas que faltaban, aunque han dejado algunas de las zonas demasiado puntiagudas, y nos preocupa por el peligro que supone para los niños que juegan cerca. No sabemos si lo han terminado o si aún queda proceso, pero como mínimo han instalado todas las figuras. De lo que pedíamos, que era arreglar el monumento y revitalizar la plaza, se ha quedado en poner cuatro barras de metal.