A menos de un año de las elecciones municipales, la alcaldesa de Creixell, Montse Muñoz, hace balance de la legislatura y defiende la gestión de un gobierno formado por cuatro fuerzas políticas. En esta entrevista aborda la recuperación económica del Ayuntamiento, los retos que plantea el aumento de población durante el verano, la falta de vivienda asequible y las gestiones para recuperar promociones inacabadas. También repasa los principales proyectos impulsados durante el mandato y reflexiona sobre su futuro político.
A menos de un año de las elecciones, ¿qué balance hace de la gestión municipal?
La verdad es que estamos funcionando bien y sin ningún problema. Cada uno puede tener su pensamiento político, pero al final estamos trabajando para el municipio. Y como nuestra finalidad es para todos la misma, tenemos que proyectar nuestro poder hacer hacia la calle. Y la calle es trabajar para crecer. Esto es lo que hemos hecho, esto es lo que estamos haciendo y creo que hemos ido demostrando a lo largo del tiempo que al menos nos hemos podido entender, nos hemos podido llevar bien y hemos podido hacer cosas que quizás de otra manera no se hubieran podido hacer.
¿Cómo se gobierna con cuatro fuerzas con colores políticos diferentes?
Para poder gobernar tienes que tener la posibilidad de tener acuerdos y estos acuerdos se tienen que plasmar en los colores políticos que se presenten en el mapa municipal y la capacidad que tiene que tener el político para sacar adelante el pueblo es poder llegar a este consenso. Y yo creo que hemos hecho un esfuerzo muy grande, que la gente ha valorado o no ha valorado, pero la política es esto, sumar mayorías.
En definitiva, la situación de las pasadas elecciones se puede volver a repetir: se presentaron 9 partidos en un municipio que cuenta con 11 concejales.
¿Y la relación con la oposición?
Con la oposición no hay mucha relación porque hay cosas que ellos tienen un pensamiento y nosotros tenemos otro. A veces conjugar un pensamiento con el otro no es sencillo, por mucho que se quieran explicar las cosas y por mucho que se quieran hacer entender, porque se ven a veces fantasmas donde no los hay. Ellos tienen su política y nosotros tenemos la nuestra, que es más amplia y más participativa a nivel general.
Creo que el planeamiento es muy importante para crecer y deberíamos ser más generosos con el pueblo y poder hacer un esfuerzo para poder sacar adelante proyectos que son importantes para el municipio. Se podría volver a repetir la misma situación el año que viene con los resultados de las elecciones municipales.
Creixell ha cerrado el año 2025 con superávit. ¿Cuáles han sido los factores que han permitido pasar de una situación de déficit a un resultado positivo de casi un millón de euros?
Con un control financiero, hemos tenido que hacer presupuestos ajustados a la realidad. El primer presupuesto que nosotros hacemos es el del 2024, veníamos de un presupuesto del 2021, que era el último aprobado en el municipio. Lo que hicimos fue ajustarnos al gasto real, no hemos gastado más que lo que podíamos hacer, incluso el año 2025 no hacemos presupuesto porque nuestra intención era haber hecho un proyecto de renovación generalizada del municipio en el alumbrado público, pero la propuesta era hacerlo con empresas que hacían la renovación y tenías que darle el alumbrado durante 10 años en concesión. Esto nos representaba tener que gastar anualmente 300.000 euros del presupuesto, que en este momento nos era muy difícil de tener.
Se prorrogó el del 2024, era bastante ajustado, nos permitió trabajar bien y el año 2025 se volvió a hacer presupuesto. Cuando hemos liquidado el del año 2025 nos han salido superávits porque hemos ajustado mucho el gasto, hemos ido a gasto real, además se han conseguido muchas subvenciones, tanto de la Generalitat como las participaciones del Estado que también han aumentado, como de la Diputación de Tarragona, y la verdad que hay mucho dinero que nos ha llegado a fondo perdido y esto se nota en el municipio
El primer año de legislatura, el año 2024, pudimos destinar el remanente de tesorería a gasto corriente, y este dinero se invirtió directamente en el municipio. El año pasado también se nos permitió utilizar este remanente, aunque ya con la condición de destinar parte del dinero a amortizar deuda.
En concreto, adelantamos el pago de 688.000 euros de deuda, lo que nos ha permitido ahorrar alrededor de 60.000 euros anuales en intereses. Es una cantidad importante. Además, también hemos reducido el capital pendiente, de manera que hemos pasado de pagar unos 360.000 euros a unos 306.000, más los intereses. Todo este ahorro se está notando y, al final, es dinero que podemos destinar al municipio.
Ahora veremos cómo podemos utilizar el remanente de tesorería y el superávit que hemos obtenido. Si la normativa nos permite dedicarlo a gasto corriente, nuestra intención será volver a invertir este dinero en la calle. Y no será porque se acerquen las elecciones, sino porque esta ha sido nuestra manera de trabajar durante toda la legislatura.
Ahora que ya ha comenzado la temporada de verano, ¿cómo afronta Creixell estos meses de máxima afluencia de visitantes?
Somos un municipio de costa con doce urbanizaciones y donde en verano aumentamos la población exponencialmente. Nuestra población es de 4.250 habitantes, pero la gente que vive realmente aquí casi todo el año viene a ser unas 6.000 personas, aunque no existen estos empadronamientos.
De hecho, las cartillas que tiene la Seguridad Social son 1.400; es decir, no tenemos ni las correspondientes a los 4.000 habitantes que tenemos. Esto nos impide también tener más médicos u otros servicios.
En verano la población se puede disparar hasta las 30.000 personas porque tenemos 4.100 casas. Si cuentas tres personas y media por vivienda, ya salen más de 12.000 personas, pero la realidad es que no se ponen tres personas y media en una casa; se meten todos los que pueden y más. Igual vienen una familia, dos familias; están los padres, los hijos... En una casa, si caben todos, se meten diez o doce personas; como mínimo, seis. Y con los campings pasa igual. Hay campings de 1.000, de 500 o de 400 parcelas. La ratio es de tres personas por parcela, pero la realidad es que un bungalow puede estar ocupado por seis personas.
¿Cuáles son los principales problemas que tiene un municipio turístico con mucha segunda residencia como es Creixell?
Tenemos que tener unos servicios dimensionados para unas necesidades que, en muchos momentos, no podemos cubrir. Porque, si tuviéramos que tener el municipio dimensionado para 30.000 habitantes, los 4.000 no lo podríamos pagar. A estas alturas, tenemos que afrontar una población de 30.000 personas con los recursos correspondientes a estos 4.000 habitantes.
Las basuras se nos desbordan. En invierno hay contenedores vacíos que la empresa tiene que recoger porque el recorrido incluye recoger este contenedor, aunque no tenga una bolsa de basura.
Lo que no gastamos en verano lo gastamos en invierno, pero no podemos sobredimensionar el servicio en verano porque tenemos que mantener un servicio para todo el año. Sí que hacemos menos recogidas en invierno y más recogidas en verano, pero a veces es complicado.
Además, el verano empieza cada vez antes. Antes empezaba el 15 de junio, pero este año se ha adelantado y prácticamente empieza en mayo. Si nosotros no podemos contratar estos meses en que ya tenemos gente, pero todavía no tenemos el servicio reforzado, porque lógicamente ha sido un poco caótico. En cuanto al empadronamiento, todos los municipios recibimos dinero en función de nuestra población. Las participaciones del Estado vienen en función del número de habitantes; después tenemos más o menos facilidades según tengamos más o menos población. Todo esto es un pez que se muerde la cola.
A tocar de la fiesta mayor de Sant Jaume, ¿Cómo se afronta la Fiesta Mayor de este año? ¿hay novedades?
Lo que hemos intentado es condensarla, porque entendemos que es mejor tener menos actividades, pero más separadas en el tiempo. Lo que también hemos hecho es que la fiesta mayor pequeña, que sería esta del mes de julio, la hemos acortado, pero hemos establecido a lo largo del verano fiestas puntuales, en fines de semana o en momentos que son más álgidos del verano, para que la gente también pueda disfrutar.
Nuestro presupuesto es limitado para las fiestas, por lo tanto, tenemos que intentar repartirlas de la mejor manera posible. Y esto es lo que intentamos hacer. A partir de aquí, después haremos habaneras en la playa, el carnaval de verano, la fiesta remullada, entre otras, pero intentaremos dar movimiento al pueblo para que las asociaciones también participen y para que el pueblo disfrute de este verano que para nosotros es el punto álgido de nuestro municipio.
El Festival Creixell Màgic llega a la tercera edición. ¿Qué novedades hay este año y qué valoración hace de las ediciones anteriores?
El Creixell Màgic fue una apuesta que inicialmente nos pareció que podía tener un futuro, de hecho la primera edición fue muy bien, porque se hacía magia en la calle y también había muchas paraditas con elementos de magia que iniciaban a los niños en estas cosas. Estos ojitos que ponen ellos de ilusión. Este año se celebrará los días 14, 15 y 16 de agosto con magos de talla internacional, con diversos premios o incluso, otros que quieren actuar con el objetivo de ser un trampolín para darse a conocer en la zona.
El año pasado ya se aumentó el número de galas a raíz del éxito. Llenamos todas las galas con más de 300 sillas disponibles en cada sesión. La edición también contó con cena mirador con casi unas noventa personas. Hubo gente que se quedó con ganas de entrar. Este año se aumentará también el número de participantes.
Este año. también aumentamos el número de accesos a las galas. A estas alturas ya se pueden adquirir las entradas que están teniendo un buen ritmo de venta.
Creixell crims ha celebrado la quinta edición. ¿Qué significa para el municipio haber consolidado este festival?
El Creixell Crims se puso en marcha en 2022 y este año llega a su quinta edición. Yo me incorporé en la segunda edición y, por lo tanto, esta ya es la cuarta en la que participo. A lo largo de estos años, el festival ha experimentado un crecimiento constante, tanto en cuanto a la calidad de los escritores invitados como a la implicación de las personas participantes y la asistencia de público. Cada edición ha ido consolidando el proyecto y ha despertado un interés creciente entre los aficionados al género negro. Este éxito también se ha reflejado en el club de lectura de la biblioteca, que ha visto aumentar la participación y el interés de los lectores gracias al impulso del Creixell Crims.
El día de la inauguración también se instala una parada de venta de libros, que tiene una muy buena acogida entre los asistentes. Las ventas son cada vez mejores y esto demuestra el interés creciente del público tanto por los autores invitados como por el género. Todo ello hace pensar que el Creixell Crims continuará creciendo y consolidándose en los próximos años.
El pasado mes de abril se reunió con el presidente Illa para abordar el tema de la vivienda. ¿Cuál es la situación en el municipio?
Creixell tiene una problemática en vivienda y es que todo es vivienda unifamiliar con precios mínimos de 220.000, un precio que la gente ya no puede comprar.
Tenemos varios edificios a medio construir en Creixell o estructuras que estaban pendientes de construir, pero que no son una realidad a consecuencia de la burbuja inmobiliaria del año 2008. Se hace un primer intento con la Generalitat de Catalunya, cuando todavía no había cambiado el gobierno con el presidente Illa y no nos hacen mucho caso. Después empiezan a salir las políticas de vivienda y ahora la Sareb está intentando poner en orden estos edificios. Espero que después de varias reuniones que hemos tenido con el presidente y con el departamento de vivienda podamos empezar a verle un poco de luz.
En cuanto a la posible construcción de nuevas viviendas, el ayuntamiento no tiene suelo propio. Fue el anterior equipo de gobierno que a raíz de la deuda que generaron, vendieron varios equipamientos. Estos equipamientos son los que el ayuntamiento habría podido ceder a la Generalitat para destinar a alquiler asequible. A estas alturas, pertenecen a particulares.
¿Qué aporta al municipio formar parte de la Asociación para el Impulso Metropolitano del Camp de Tarragona?
Este fue el primer paso que nosotros entendimos que debíamos dar, porque todo esto del Impulso del Baix Gaià ha comenzado ahora. Nosotros debíamos tener una posibilidad de poder estar en este ámbito, porque nosotros nos quedamos descolgados, tanto de Tarragona como del Vendrell. Estamos aquí como una tierra de nadie, entonces o nos juntamos con unos o nos juntamos con otros, nuestra lógica es hacia el Tarragonés, no hacia el Baix Penedès, porque somos comarca del Tarragonés, aunque pertenezcamos al Partido Judicial del Vendrell.
Al final nosotros lo que hacemos lo tenemos que hacer en Tarragona, si vamos a un médico vamos a Tarragona, si vamos a un banco vamos a Tarragona, y si tenemos que ir de compras vamos hacia Tarragona más que hacia la parte del Penedès. Es una manera de ver que nosotros también podíamos estar en este ámbito porque todo lo que fuera beneficioso para unos lo pudiéramos repercutir en el territorio nuestro, y yo creo que es un acierto.
¿Han quedado proyectos pendientes?
Cada uno tenía su programa electoral, pero al final hemos tenido que definir qué es lo que necesitaba el pueblo, y hemos tenido que dejar de lado nuestros programas electorales para centrarnos más en las necesidades reales. Creo que lo que hemos hecho no lo hemos hecho mal..
¿Se volverá a presentar a las elecciones municipales del año que viene?
Al final, cuando uno está donde está, la gente le empuja a que siga en el mismo lugar, ¿no? No sé si duraré más o duraré menos, pero cuando uno se sube a un carro tiene que tirar de él.
Una ya llega un momento que también tiene otras cosas que hacer en la vida. Para mí no ha sido un reto personal. Para mí ha sido una cosa que, de alguna forma, hemos entendido que tenemos que tirar adelante.
Una de las cuestiones que tenía muy clara este ayuntamiento a lo largo de mucho tiempo es que, habiendo los partidos que hubiera dentro del ayuntamiento, siempre había un único alcalde. Considero que no estoy siendo una mala alcaldesa. De hecho, soy la persona mejor formada que ha habido en ningún momento de su historia como alcaldesa del municipio.