¿Por qué decides estudiar Medicina?
Yo era alumno de la Escuela Pía de Vilanova i la Geltrú y era un apasionado de la química. Cuando no sabía qué estudiar, mi tío, que era el jefe de servicio de traumatología del hospital de la Vall d'Hebron, Juan José Madrigal, me dijo que lo acompañara unos días a consultas, quirófanos... Fue un hecho que me gustó, de manera tardía descubrí mi vocación.
¿Cómo son sus inicios en la profesión?
Cuando terminé de estudiar medicina, hice el Mir y saqué la plaza 200 de 20.000. Empecé en Vall d'Hebron, durante cinco años fui residente. Cuando tenía que pasar a formar parte del staff, no había plaza y me marché un año y medio al Hospital de Igualada. Cuando tuve plaza en Vall d'Hebron, volví de adjunto. En 1992, el Dr. Vilarrubias necesitaba un cirujano de la mano porque el suyo ya se retiraba y es en lo que yo estaba especializado; Concretamente, en lo que es toda la extremidad superior. Me lo podía compaginar y además, gané una plaza de profesor titular de Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Universidad Autónoma y hasta ahora que soy el responsable de la cátedra en Vall d'Hebron.
¿Por qué la especialidad en la extremidad superior?
Los primeros años hice de todo, pero la traumatología se ha complicado tanto que es imposible asumirlo todo. No puedes hacer bien la rodilla, el hombro, la espalda y el pie, sino que tienes que dedicarte a algo concreto.
¿Hay algún hecho que le haya marcado especialmente en el transcurso de su carrera?
Sí. Cuando hacía primero de medicina, mi padre se mató en un accidente de coche en Cubelles; esto lo cambió todo. Siempre explico que es lo peor que me ha pasado en la vida, pero a mí me cambió. Yo tenía diecinueve años y era un estudiante normalito, a raíz de aquí, empecé a sacar matrículas.
¿Cuál cree que es el caso más extraño que ha visto durante el largo de su trayectoria profesional?
Raro, extraño, no sé. Pero sí que reimplantar el brazo a una persona que se lo ha cortado, operar a una serie de profesionales de deportistas como los profesionales del motor y que al cabo de tres días tienen que volver a la competición a diferentes tipos de lesiones.
Piensa que cuando nos referimos a la extremidad superior, asumimos desde la clavícula hasta la mano.
¿Cómo llega a los deportistas de élite?
Empezamos un poco con el doctor Vilarrúbias, que ya era el referente dentro del mundo del motor. Y después, bueno, el mundo del motor fue aumentando y ya pasamos a deportistas de todas las modalidades: futbolistas, jugadores de baloncesto, golfistas, atletas.
Cambiando un poco de tema, ¿cree que hay mucha diferencia entre la sanidad pública y la sanidad privada?
No. Yo siempre digo que la vida de un cirujano tiene tres fases y creo que es lo que me han enseñado mis "jefes". Durante la primera fase tú estás en un hospital, donde su gente te enseña tu profesión. Te enseña a operar, a tratar bien a los enfermos, a cómo expresarte con los pacientes. La segunda, es devolver lo que te han dado, tú enseñas a otro. Después la tercera, es una fase con un estado de empate técnico: tú lo has dado todo y tú lo has devuelto. En esta última fase es donde los médicos se dedican menos al hospital público, pero hacen más medicina privada.
Para mí la medicina privada, es semi-privada porque muchas veces funciona a base de compañías aseguradoras. Es una cirugía donde los hospitales públicos están muy sobre saturados porque la gente cada vez vive más años, tiene más años para hacerse daño, hay más cosas y los presupuestos de los hospitales públicos son iguales que los de hace cinco años, y los aparatos se estropean. Por lo tanto, esto no cuadra.
¿Cuál cree que ha sido el avance más revolucionario de los últimos años o a lo largo de su carrera?
La utilización de células para curar un hueso, o las placas que ahora ponemos son personalizadas en la clavícula. Por ejemplo, para las clavículas, hay más de treinta modelos. Los materiales también cada vez son mejores, las incisiones son más pequeñas... Los avances de la medicina en este aspecto son importantes. En la enseñanza también ha habido muchos cambios, las clases magistrales se están reduciendo y ahora todo es muy práctico. Los estudiantes de medicina hacen las prácticas con cadáveres.
¿Qué es el Dakar Solidario?
Es una idea de todos los motoristas del Dakar que querían ayudar a África. Empezamos a hablar con los hospitales cercanos al Dakar y queríamos ver cuáles eran las principales necesidades que tenían. Al principio, llevábamos dos toneladas de medicamentos, antibióticos, suero, antibióticos para niños, colirios... Nos fuimos comprometiendo más con la causa y empezamos a llevar incubadoras, aparatos de ecografías... También recibimos el apoyo de entidades farmacéuticas y hospitales. Lo más complicado para hacer llegar todo esto era el transporte, lo hacíamos con camiones y un avión que transportaba quince toneladas de aparatos. También hemos llevado gente de África a operar aquí.
