Resignación y desconocimiento de la huelga en Rodalies entre los usuarios de la estación de Sants. “Ya ni miro los horarios, cojo el tren que pasa”, ha dicho Íngrid, que ha llegado con la R4, en declaraciones a la ACN. Diversos viajeros han expresado sensaciones similares durante la mañana, en una jornada en la que muchos aseguran que la circulación no se ha diferenciado mucho de un día habitual.
Renfe ha asegurado que el seguimiento del paro es “muy reducido”, del 5,85% en el área de Barcelona, y que las afectaciones son “puntuales”. En paralelo, diversos usuarios han constatado una cierta normalidad, a la vez que han criticado el estado habitual de la red ferroviaria. “Estoy cruzando los dedos a ver si todo va bien”, ha afirmado Judit, que se dirigía a coger un tren hacia Reus.
El Departament d’Empresa i Treball había fijado servicios mínimos del 66% en hora punta —entre las 6 de la mañana y las 9.30 y de 17 a 20 h— y del 33% el resto del día. Según estas cifras, en las horas de más afluencia circulan dos de cada tres trenes. El servicio alternativo por carretera mantiene la oferta habitual.
En el vestíbulo de la estación de Sants, diversos usuarios han asegurado que la situación era similar a la de otros días. “Los trenes han ido pasando”, ha explicado Encarna Valero, que también ha llegado a Barcelona con la R4. Según ha dicho, su convoy no iba demasiado lleno, hecho que atribuye al periodo de vacaciones.
Íngrid Gómez ha indicado que el tren ha pasado fuera del horario previsto. “Cualquier persona que se quiera planificar ha tenido un problema”, ha afirmado. Por su parte, Anna Garrido ha explicado que desconocía la convocatoria de huelga, pero ha valorado positivamente el funcionamiento de su trayecto con la R2: “No me puedo quejar”.
En la misma línea, Judit Vila tampoco sabía que había paros convocados y ha confiado poder llegar sin incidencias a la capital del Baix Camp. “Por ahora no he visto que haya ningún retraso, ya me lo encontraré”, ha dicho.
La Associació per a la Promoció del Transport Públic (PTP) ha defendido que la huelga “es un factor más” que se añade a un servicio que ya sufre “muchas carencias de fiabilidad y puntualidad”. Su presidente, Carles Garcia, ha criticado que el servicio ferroviario “funciona tan mal que no hay demasiada diferencia entre un día de huelga y uno de no huelga”.
La entidad también ha lamentado que la parada se haya convocado tarde y ha apuntado que los servicios mínimos se han fijado “a la carrera”. En este sentido, ha indicado que la huelga “no se ha notado demasiado” durante la mañana por el estado estructuralmente precario del servicio.
La huelga, convocada por el Sindicato Ferroviario —minoritario en Renfe—, protesta contra el cierre del taller de material remolcado de Miranda de Ebro, los avances en la venta de Renfe Mercancías y lo que considera el “desmantelamiento del ferrocarril público”. El sindicato ha convocado una nueva jornada de paros para el miércoles 15 de julio.
Según Renfe, la Alta Velocidad, AVLO, Euromed y los trenes Avant han funcionado con “normalidad” y no se han registrado supresiones.