La Federació Catalana de Futbol (FCF) y el colectivo arbitral han acordado suspender todos los partidos de fútbol sala con designación arbitral catalana durante este fin de semana, viernes 27, sábado 28 de febrero y domingo 1 de marzo. La medida llega a raíz de los hechos ocurridos el pasado 21 de febrero, cuando un árbitro fue agredido durante un partido de juveniles.
Según ha explicado la federación, el objetivo es reafirmar el respeto, el juego limpio y la convivencia dentro y fuera de los terrenos de juego, así como concienciar a todos los agentes implicados —jugadores/as, cuerpo técnico, aficionados y clubes— sobre la necesidad de erradicar cualquier conducta violenta, verbal o física.
Los partidos afectados corresponden a la última jornada del campeonato de liga de cada categoría y división. La decisión de suspender los partidos coincide con la protesta del colectivo arbitral, que había anunciado una huelga en señal de rechazo por la agresión que sufrió un compañero durante un enfrentamiento entre el Canet FS y la CFS La Unió de Santa Coloma de Gramenet.
Según explican los propios árbitros: "Las agresiones verbales y físicas que algunos de nuestros compañeros han sufrido las últimas semanas -tanto por parte de aficionados como de jugadores- han llegado a un punto que nos obliga a reflexionar profundamente como colectivo. Ninguna persona que ejerce la labor arbitral debería sentir miedo ni ver comprometida su integridad mientras simplemente hace su trabajo."
¡Agresión a un árbitro en Cataluña!
— Comité Guipuzcoano de Árbitros de Fútbol Sala (@CoGAFS) February 23, 2026
Lo ocurrido en el partido es una falta gravísima de respeto. Que un señor agreda a un árbitro con un bolso no es una reacción impulsiva: es una conducta inaceptable que nada justifica, por mucha frustración que exista. pic.twitter.com/emSdYjoYWu
La agresión que desencadenó la protesta quedó registrada en vídeo, mostrando cómo un aficionado del CFS Santa Coloma de Gramenet golpea al árbitro con una riñonera desde las gradas del pabellón, hecho que provoca que la víctima caiga al suelo aturdida. Los árbitros han asegurado en un comunicado que este último ataque ha sido "la gota que ha colmado el vaso", aunque no ha sido el único incidente que les ha llevado a tomar esta decisión.
Con esta medida, la FCF y el colectivo arbitral quieren enviar un mensaje claro contra cualquier tipo de violencia en el deporte catalán, reforzando el respeto y la seguridad dentro y fuera de los campos.