Los usuarios de Cercanías a menudo sufren varios retrasos e incidencias y, últimamente, estas son de una índole mayor.
Un tren que hacía recorrido entre Barcelona y Puigcerdà, ayer se quedó averiado entre Manlleu y Ripoll. El trayecto pasó a durar 6 horas.
El problema grave fue en Ribes de Freser, cuando el conductor se negó a continuar porque había terminado su jornada laboral.
Los pasajeros denuncian que no había ningún medio alternativo y mediante un motín, consiguieron que el conductor continuara la marcha.
A estas horas, hay otra incidencia entre Vic y Torelló.
