Los Mossos d'Esquadra detuvieron el jueves pasado a un hombre de 39 años y una mujer de 41 años, ambos residentes en Torregrossa, que habrían falsificado las fichas técnicas de decenas de caravanas y después las habrían vendido mediante portales de internet de compraventa. Concretamente, los agentes han detectado 40 ventas en un año de vehículos de características similares que ahora están investigando. Según la policía, los detenidos rebajaban el supuesto peso de las caravanas por debajo de los 750 kilogramos con el objetivo de evitar la matriculación, el seguro, el cambio de nombre y no pasar por la Dirección General de Tráfico (DGT) o una gestoría.
La investigación se inició el pasado mes de junio cuando una estación de inspección técnica de vehículos detectó la ficha técnica de un vehículo, tipo caravana, presuntamente manipulado y alertó a los Mossos. Los agentes del Grupo de Investigación y Documentación de Lleida constataron su falsificación y detectaron que la caravana se vendía en un portal de compraventa en el que había tres perfiles que corresponderían a una pareja de residentes en Torregrossa.
Después de corroborar que los sospechosos ya habían vendido una caravana con la documentación falsificada en el mes de febrero, los agentes tuvieron conocimiento de que el pasado jueves día 6 iban a materializar otra venta ante un almacén de su propiedad en Torregrossa. La policía esperó cerca del lugar hasta que los vendedores llegaron al punto de venta. Entonces, los agentes se identificaron y detuvieron al hombre y a la mujer como presuntos autores de un delito de estafa y falsificación de documento público.
Además, el vendedor, que había llegado hasta el lugar en vehículo, también fue denunciado penalmente por dar positivo por cocaína en la prueba de detección de drogas.
Acto seguido, los Mossos registraron el almacén de los detenidos donde se localizaron 4 caravanas, 14 placas descriptivas de los fabricantes de caravanas con peso superior a 750 kg, restos de papel similar al de las fichas técnicas, dos ordenadores, una impresora, una máquina para plastificar documentación y dos teléfonos móviles.
Una vez analizadas las redes sociales, los Mossos han comprobado que los detenidos habrían vendido unas 40 caravanas en un año. La investigación continúa abierta y no se descarta que ambos estén implicados en otras operaciones fraudulentas similares.
Tanto el hombre, con antecedentes, como la mujer quedaron en libertad después de declarar en comisaría con la obligatoriedad de presentarse ante el juez cuando sean requeridos.