Los usuarios de Renfe afectados por las obras que han comenzado este lunes en el túnel del Garraf están, en general, satisfechos con el servicio alternativo de bus, aunque denuncian retrasos y limitaciones en los trenes.
"Pensaba que sería peor, pero el bus ha ido súper bien. El tema ahora es el tren, a esperar", resume Javier Zúñiga a la ACN. Esta mañana ha salido de Tarragona para ir a trabajar a Barcelona y reconoce que la vuelta se alarga "un poco más" que lo habitual. "El problema es que sales a una hora y no sabes a qué hora llegas, ya es la normalidad", lamenta.
La estación de Sant Vicenç de Calders, en El Vendrell, se ha convertido en uno de los puntos neurálgicos del plan alternativo de transporte, gestionado por Renfe, Adif y el Gobierno. Los informadores guían a los viajeros y, cada vez que llega un tren, se generan carreras para adaptarse a las nuevas conexiones.
Javier ha cogido el tren hasta Sant Vicenç de Calders y después ha hecho transbordo a un autobús hasta el Prat de Llobregat. "El bus ha ido bien. No ha ido tan mal. Pensaba que sería peor", explica. Aunque el trayecto se alarga "un poco más" que cada día, acepta la situación con resignación: "pero es lo que toca".
También estaba Liliana Toledo, conductora que trabaja de noche. "Tengo que salir tres horas antes para poder llegar a tiempo a mi horario", dice. La frecuencia habitual de tren cada media hora se ha visto reducida, y esta madrugada hacía más de una hora que no pasaba ningún convoy hacia Barcelona. "Cada día si no es una cosa es la otra. No se puede vivir así, tienes que salir con mucho tiempo para llegar a tu trabajo", añade.
El Tomás Salazar, que viaja de Torredembarra a Vilanova y la Geltrú para estudiar, también ha sufrido las consecuencias. "He llegado y llevo aquí una hora esperando el tren. Me vuelvo a casa porque la clase era solo de dos horas", relata. "Los trenes van muy mal", concluye.
Servicios alternativos y refuerzos
El Departamento de Territorio ha habilitado dos autobuses diarios entre Altafulla y Barcelona, aunque este lunes ningún usuario ha hecho uso del servicio a las 16:30 horas. Los refuerzos funcionarán de lunes a viernes con diversas paradas y trayectos de 1 hora y 50 minutos.
Tres meses de obras
Las obras en el túnel del Garraf, planificadas antes de la crisis de Rodalies, incluyen intervenciones en un túnel, dos viaductos y un paso inferior para reforzar la estructura y mejorar la protección de las instalaciones. La duración prevista es de tres meses, aunque no hay fecha de finalización exacta.
El servicio de Rodalies continuará operativo, pero con frecuencias ajustadas para adaptarse a la circulación en vía única:
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Entre Barcelona y El Prat de Llobregat: 8 trenes por hora y sentido.
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Entre Barcelona y Castelldefels: 6 trenes por hora y sentido.
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Tramo hasta Garraf: 4 trenes por hora y sentido.
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Conexión con Sant Vicenç de Calders: 2 trenes por hora y sentido, en doble composición para aumentar la capacidad.
Además, habrá trenes de reserva en Sant Vicenç de Calders y Vilanova i la Geltrú para optimizar la capacidad del tramo afectado.
