Ni el guionista de cine de terror más experimentado habría imaginado los hechos que se produjeron recientemente. Una mujer mató a su marido y, para deshacerse del cuerpo, solicitó la ayuda de sus hijos – de profesión charcuteros-, para descuartizarlo y esconder las partes del cadáver; en la localidad argentina de Zamora, en la región de Lomas.
No obstante, unos vecinos de la zona encontraron dos piernas en medio de la calle, motivo por el cual avisaron a la policía argentina y se inició una investigación. Las primeras investigaciones les llevaron a la hija del matrimonio que, una vez detenida, confesó que su madre había matado a su padre en una discusión y, al ver que no podía esconder el cadáver sola, pidió ayuda a sus hijos charcuteros.
Después de ser detenida, la mujer afirmó que había escondido las partes del cuerpo en diferentes partes de la zona, pero que se dejó las piernas en medio de la calle.
Una de las pistas más concluyentes que descubrieron los investigadores fue un extraño mensaje en el móvil del padre. En este mensaje de WhatsApp, el hombre aseguraba que se marchaba de casa y que cambiaría de número para no ser localizado. También pedía que no lo buscaran. Obviamente, el autor de este mensaje fue la misma autora del asesinato, quien intentó dejar una pista falsa.
