Una expedición de los Bomberos se ha desplazado hacia Marruecos para participar en las tareas de salvamento de víctimas del terremoto que tuvo lugar el viernes pasado y que suma hasta el momento cerca de 2.500 muertos. Es la cuarta vez en la historia del cuerpo que los Bomberos trabajan en el rescate y el salvamento de personas afectadas por un seísmo fuera de las fronteras estatales. El equipo lo integran cuatro guías caninos y cuatro perros del Grupo Canino de Investigación (GRCR), un técnico en estructuras colapsadas, otro en rescate de personas, que también podrá hacer atención sanitaria; un par de bomberos que prestarán apoyo logístico, otro de origen marroquí, que ayudará en las comunicaciones con los operativos del país, y un jefe de expedición.
La función del equipo, que ha salido esta tarde desde el Complejo Central de Bomberos en Bellaterra, en Cerdanyola (Vallès Occidental), consistirá en buscar y rescatar personas sepultadas bajo los escombros. El técnico en estructuras colapsadas trabajará para validar todas las operaciones de rescate, garantizando la estabilidad de las estructuras en las que se opere, apuntalando allí donde sea necesario. El técnico en rescates velará por la seguridad de los operativos que deban adentrarse entre los escombros. Los perros seleccionados para viajar a Marruecos son de venteo, entrenados para seguir el rastro de personas en el aire.
El grupo ha salido por carretera con un par de furgonetas de transporte logístico y de personal y dos vehículos ligeros. La expedición irá hasta Algeciras, donde mañana por la mañana tomará un ferry que la llevará hasta Tánger. Una vez en Marruecos, la expedición recibirá instrucciones de las autoridades marroquíes, que le asignarán el destino donde deberá trabajar. Tiene previsto estar allí una semana y trabajará bajo el mando del contingente del Estado, que coordina la Unidad Militar de Emergencias.
La expedición se ha formado atendiendo el ofrecimiento de la Generalitat a Marruecos y se ha coordinado a través de Protección Civil, una vez que las autoridades de aquel país han precisado la ayuda que necesitan. Previamente, y además de los Bomberos, el Gobierno también había ofrecido la participación de Mossos d'Esquadra, Agentes Rurales y técnicos de Protección Civil.
Esta no es la primera vez que los Bomberos participan en expediciones internacionales de apoyo a países que han sufrido un terremoto. La primera vez fue en México en septiembre de 1985. Un seísmo de 8,1 grados en la escala de Richter afectó al Distrito Federal. Los Bomberos enviaron un grupo de nueve rescatadores que salvó a una chica que había pasado una semana sepultada bajo los escombros.
La segunda vez fue en verano de 1999 en Turquía. El seísmo, que asoló el noroeste del país, tuvo 7,4 grados en la escala de Richter. En este caso la expedición la integraron 35 bomberos, que trabajaron en cuatro localidades diferentes, Estambul, Çiftlikkoy, Yalova y Golcuk. Rescataron con vida a una mujer de 72 años, una chica de 22 y un niño de 6.
Finalmente, los Bomberos también trabajaron en diciembre de 2003 en el terremoto de Bam, en Irán, de magnitud 6,6. En esta ocasión, el apoyo fue sanitario. La expedición la integraron un médico, tres enfermeras y un enfermero. Fue especialmente destacada la participación de las sanitarias, para asistir a mujeres heridas ya que ningún hombre podía intervenir.
