Una pareja se ha visto obligada a intercambiar a sus bebés porque no eran sus hijos biológicos. Las dos mujeres se sometieron a un tratamiento de fecundación in vitro, pero la clínica se equivocó con los embriones. Ahora las dos parejas denuncian a la clínica de California, Estados Unidos.
Una de las parejas se dio cuenta de que su bebé no tenía la piel ni el cabello como ellos y se sometieron a un test de ADN para comprobar sus sospechas. Efectivamente, el test declaró que la hija no era suya.
Después de descubrir el error, las dos parejas se conocieron y decidieron recuperar la custodia de sus hijos genéticos, en un intercambio formalizado por los tribunales. Pero el sufrimiento sufrido por las dos familias es grande, ya que la criatura que cada madre trajo al mundo no era la suya biológica.
"Cuando se supo la verdad, intercambiar a los niños lo hizo aún más perturbador. Perder al niño que conoces por el niño genético que aún no conoces es realmente una pesadilla imposible", reconoce.