La UE implementa nuevas medidas para eliminar los plásticos monodosis y restringir sustancias PFAS en envases

A partir del 12 de agosto, la normativa europea regula el uso de envases y prohíbe ciertos plásticos de un solo uso para proteger la salud y el medio ambiente

12 de agosto de 2026 a las 07:47h

Este miércoles entra en vigor en toda la Unión Europea el reglamento que establece nuevas normas sobre los envases y los residuos derivados. Entre las principales novedades, destaca la futura eliminación de los plásticos monodosis de un solo uso —pequeños recipientes destinados a raciones individuales de salsas, azúcares, mermeladas o mantequillas— que dejarán de comercializarse a partir del 1 de enero de 2030. Este tipo de envases serán sustituidos por alternativas más sostenibles como tarros de vidrio, dispensadores a granel o sobres de papel reutilizables.

Limitaciones inmediatas a los PFAS

Otra medida que se aplica ya desde este 12 de agosto es la restricción en el uso de sustancias PFAS en envases que estén en contacto directo con alimentos. Estos compuestos químicos artificiales tienen una elevada persistencia ambiental y el reglamento alerta de que “la exposición a estas sustancias mediante materiales que están en contacto con alimentos es un riesgo inaceptable para la salud humana”.

La Comisión Europea ha especificado que los nuevos límites afectan únicamente a los productos puestos en el mercado después del 12 de agosto; no obstante, los envases comercializados antes pueden continuar utilizándose hasta agotar existencias.

Diseño sostenible y reciclaje obligatorio

Esta normativa progresiva abarca todos los tipos de envases y exige requisitos específicos para su diseño, con el objetivo de reducir la presencia de sustancias nocivas y asegurar su reciclabilidad. La norma es de aplicación directa y vinculante para los estados miembros, lo que implica que todas las empresas deben adaptarse a los plazos marcados por el reglamento, según explica el Gremi d’Hostaleria i Turisme del Garraf.

Prohibiciones futuras: monodosis y otros plásticos

A partir de 2030 también quedarán prohibidos otros formatos plásticos de un solo uso incluidos dentro del reglamento: envoltorios para agrupar productos en el punto de venta, recipientes para fruta y verdura fresca inferior a 1,5 kilos, así como casi todas las bolsas muy ligeras. También se incluyen los contenedores destinados al consumo inmediato dentro de hoteles, bares o restaurantes.

Este plazo contempla excepciones específicas relacionadas con sectores como la comida para llevar o ámbitos sanitarios con necesidades especiales de protección reforzada.

Datos clave sobre residuos y objetivos europeos

La exposición de los motivos del reglamento señala un aumento constante de los volúmenes de envases combinado con bajos niveles tanto de reutilización como de recogida selectiva; esta situación supone “obstáculos importantes” para conseguir una economía circular basada en emisiones bajas.

De acuerdo con datos estadísticos oficiales (Eurostat), entre 2010 y 2021 el 40% del plástico consumido en Europa se destinó a fabricar envases mientras estos representaban un 36% de los residuos sólidos urbanos totales.

Sistemas obligatorios depósito-devolución

El texto legal obliga también a todos los estados miembros a implantar sistemas eficientes de depósito, devolución y retorno (SDDR) para los envases únicos —plástico o metal— destinados a bebidas hasta tres litros antes de 2029, siempre que no dispongan ya de una alta tasa separada de recogida.

Reducción progresiva de los residuos

El objetivo fijado consiste en disminuir el volumen anual medio generado per cápita respecto al nivel registrado en 2018: un mínimo del 5% en el año 2030; un 10% en 2035; hasta llegar al 15% en el año 2040. Paralelamente se prevé alcanzar un índice mínimo del 70% en peso para el reciclaje total de los residuos procedentes de los envases antes del final de la década actual.

La adaptación empresarial ya está en marcha

El impacto sobre establecimientos como hoteles es evidente. A menudo utilizan pequeños recipientes individuales para que los clientes puedan tomar azúcar, aceite o mermelada sin compartir dispensadores comunes. En este sentido, Abba Hotels en Barcelona ha confirmado haber comenzado hace tiempo una transición hacia alternativas más sostenibles eliminando las monodosis fabricadas exclusivamente con plástico o papel para sus productos edulcorantes.

Criterios críticos desde el sector ambientalista

La organización Greenpeace valora positivamente este avance normativo europeo considerándolo “un avance” hacia una armonización regulatoria interna destinada sobre todo “a eliminar ciertos envases superfluos”. No obstante expresa insatisfacción porque cree que “se queda corto” en cuanto a los objetivos globales.

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