El Servei Català de Trànsit (SCT) habilitará a partir de este miércoles un carril de la AP-7 en sentido sur, entre Martorell y Gelida, para que puedan circular los autobuses interurbanos y los autocares del servicio alternativo de Renfe, después del accidente ferroviario de Gelida y del corte de la autopista. Así lo ha explicado el director de Trànsit, Ramon Lamiel, en una entrevista a la ACN
La medida permitirá acortar los tiempos de recorrido de unos medios de transporte que están muy “penalizados” por el corte de la vía. Según ha detallado Lamiel, los autobuses circularán por el carril derecho, no podrán adelantar y lo harán a una velocidad máxima de 80 km/h por motivos de seguridad. El personal de vigilancia de la obra controlará el acceso al tramo para que solo entren los vehículos autorizados.
El corte de la AP-7 en sentido sur a la altura de Martorell, provocado por el derrumbe de un talud a raíz del accidente ferroviario del 21 de enero, continúa condicionando gravemente la movilidad en el Penedès y en el Baix Llobregat. A pesar de que el 24 de enero se reabrió puntualmente un carril, este se volvió a cerrar para permitir la entrada de maquinaria y la continuación de los trabajos de reparación y estabilización
Lamiel ha explicado que los autobuses tomarán la salida de Gelida, justo antes del tramo afectado por las obras, y podrán continuar el recorrido hacia Sant Llorenç d’Hortons y Sant Sadurní. Ha indicado que la decisión responde a una propuesta trasladada desde el territorio y canalizada por el delegado del Govern en el Penedès: “Se ha podido aplicar porque la dirección de la obra lo ha autorizado”, ha afirmado.
Confían en reabrir la AP-7 el 9 de febrero
El director del SCT ha remarcado que se hace un seguimiento diario de las obras en coordinación con el Ministerio de Transportes y que “todos los trabajos que se están haciendo están dentro de la programación prevista”. Por eso, ha insistido en que se mantiene el 9 de febrero como fecha prevista para la reapertura de la vía, aunque ha admitido que podría variar si hay episodios meteorológicos adversos.
Lamiel también ha reconocido que todavía no está claro si la reapertura será total o parcial: “Lo que seguro que no pasará es que solo se abra un carril”, ha indicado, apuntando que podría ser con tres carriles o solo dos.
Descartan carriles en sentido contrario y apuestan por alternativas
En cuanto a la gestión del tráfico, Lamiel ha recordado que la estrategia del SCT ha sido “triple” y basada en la redistribución del tráfico por vías alternativas. Entre estas, ha destacado la liberación del peaje de la C-32, el itinerario de l’Ordal y la opción de circular por la A-2 hasta Igualada y bajar por la C-15 para recuperar la AP-7 en Vilafranca. “Estas alternativas para mitigar han funcionado”, ha asegurado.
Finalmente, el director de Trànsit ha descartado habilitar carriles en sentido norte para facilitar la circulación hacia el sur. Ha advertido que esta opción no es recomendable por motivos de seguridad vial y porque el reglamento prohíbe que los vehículos pesados circulen en sentido contrario: “Un camión en sentido contrario tiene 20 veces más energía de choque”, ha subrayado. También ha alertado que eliminar carriles en sentido norte provocaría congestiones importantes en una vía con mucho tráfico de mercancías.
