El calor extremo de agosto evidencia los riesgos de trabajar al aire libre, especialmente en sectores como la construcción. Aunque el gobierno español ha impulsado cambios para reforzar las medidas de protección, estas prevenciones no siempre se cumplen, según advierte CCOO.
En las obras, una de las actividades más afectadas por las altas temperaturas, algunos trabajadores explican a ACN que se tienen que comprar su propia agua y que notan mucho la fatiga en olas donde se llegan a superar los 40 grados.
De hecho, proponen dejar atrás la tradición de realizar todas las intervenciones en agosto para evitar las molestias a los vecinos. Los repartidores también piden flexibilizar los horarios de carga para evitar los picos de calor y atascos.