La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) revela en un nuevo estudio científico los patrones que siguen los diferentes usuarios de la conocida la app de citas Tinder, a la hora de elegir su fotografía de perfil.
La investigación, impulsada por Alejandro García Alamán, investigador del CIRCLE Lab y profesor colaborador de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación, identifica 9 modelos estandarizados de perfiles de presentación que se repiten de manera sistemática en este tipo de plataformas. Por lo tanto, los usuarios optan por un número limitado de estrategias visuales.
9 tipos de foto de perfil
Mediante un proceso de codificación de variables visuales y un algoritmo de clasificación por clústeres, los investigadores identificaron 9 perfiles visuales claramente diferenciados.
- Retrato de medio cuerpo: el más frecuente. Mirando a cámara, con una mirada directa y en entornos urbanos o domésticos.
- Mirando hacia otro lado: aparentemente espontánea, transmite informalidad y cierta distancia. El cuerpo se puede mostrar de forma parcial o total.
- Primer plano de la cara: normalmente mirando a cámara y en entornos interiores.
- Cuerpo entero: mirando a cámara, habitualmente vestido. Más frecuente en mujeres heterosexuales.
- Con gafas de sol: aparece muy a menudo y, según los autores, funciona como una forma de protección y de ocultación parcial.
- Entornos naturales: montañas o bosques, transmite actividad, salud y conexión con la naturaleza. Especialmente habitual entre hombres heterosexuales.
- Desnudez o semidesnudez: cuerpo es el protagonista claro, a menudo en espacios domésticos o en la costa. Representa el 7% de usuarios.
- Imágenes de paisajes, objetos o fondos neutros: sustituyen a la persona. Estrategia que aumenta con la edad.
- Partes del cuerpo: sin mostrar el rostro. El perfil menos frecuente, con solo el 3% de los usuarios.
Factores que determinan cómo nos presentamos
Los resultados apuntan a que la edad es el factor que tiene más peso predictivo en cuanto a la foto de perfil. "Esto se debe a cómo se gestiona la exposición del cuerpo y cómo se disimulan los efectos del paso de los años a medida que nos hacemos mayores", explica el profesor de la UOC. Los jóvenes se exponen mucho más, mientras que en grupos más grandes aparece una ocultación progresiva: primero con gafas de sol, primeros planos o de cuerpo parcial y, a partir de los 50, directamente sin fotos del cuerpo.
El género y la orientación sexual también tienen su peso, aunque en menor medida. Entre los perfiles heterosexuales, las mujeres se presentan más sonrientes, con menos ropa y mostrando más el cuerpo entero, mientras que los hombres se orientan más a la acción y la naturaleza, y muestran menos el cuerpo. Los resultados también revelan que las mujeres lesbianas muestran menos el cuerpo y sonríen menos que las heterosexuales, mientras que los hombres gais miran a cámara y sonríen más que los heterosexuales.
El estudio
El estudio ha analizado 1.000 perfiles reales de Tinder del área de Barcelona. Ha sido publicado en The Journal of Sexual Medicine y combina metodología psicológica con técnicas de análisis de datos y aprendizaje automático. "Hablando con mis pacientes en la consulta detecté un malestar creciente entre los usuarios de las aplicaciones de citas, similar al burn-out laboral. Y fue esta mezcla de decepción, aburrimiento y despersonalización muy grande por el hecho de que todos los perfiles de Tinder se parecen lo que me llevó a investigar qué pasaba", explica Alejandro García Alamán. También ha participado el investigador del CIRCLE Lab de la UOC, adscrito al eHealth Centre, Adrián Montesano.