El proyecto de presupuestos de la Conselleria de Territorio prevé invertir 374 millones de euros para ampliar el parque de vivienda protegida, con 150 millones para nueva construcción y 224 millones para la adquisición de pisos a través del tanteo y retracto. Así lo ha expuesto la consejera Sílvia Paneque en una comparecencia en el Parlament, en la que ha defendido la estrategia del departamento para afrontar la crisis residencial.
Paneque ha detallado que, además, se destinarán 100 millones adicionales a ayudas al alquiler, una medida que ha calificado de "adecuada", a pesar de admitir que no es el modelo ideal. "¿Es la política que querríamos? No, es evidente que no", ha afirmado, subrayando que en el contexto actual es imprescindible para evitar que familias vulnerables pierdan la vivienda. El objetivo es llegar a 89.500 hogares beneficiarios.
La titular de Territorio ha remarcado que el presupuesto global del departamento asciende a 3.453 millones de euros, un 35% más que en 2023, y que en términos consolidados —incluyendo empresas públicas y consorcios— alcanza los 7.075 millones. Según ha explicado, las cuentas se estructuran en cuatro grandes ámbitos: vivienda y regeneración urbana, movilidad y transporte público, infraestructuras y transición ecológica.
Vivienda, prioridad con 1.900 millones
La vivienda concentra una dotación global de 1.900 millones de euros, hecho que, según Paneque, evidencia que se trata de una de las principales prioridades del Gobierno. En este bloque se integran las partidas para ampliar el parque protegido y las ayudas al alquiler.
La consejera ha defendido que muchas de las políticas “estratégicas” de la legislatura dependen directamente de su departamento y ha reivindicado el peso específico de Territorio en la acción de gobierno.
Más de 2.000 millones para movilidad
En el ámbito de movilidad, el presupuesto consolidado suma 2.049 millones de euros, un incremento del 14,2% respecto al 2023. Paneque ha insistido en que el transporte público debe ser la “columna vertebral” del sistema.
Entre las principales partidas hay 1.152 millones para la ATM de Barcelona, aportaciones al resto de autoridades territoriales, 14,1 millones para el despliegue de la T-Movilidad y 60,1 millones en subvenciones al transporte regular de viajeros en bus. También ha destacado el plan de choque de 21,6 millones acordado con los comunes para reforzar el servicio interurbano.
En cuanto a infraestructuras, el departamento movilizará 2.244 millones de euros en términos consolidados, con una apuesta clara por el ferrocarril, que concentra 1.491 millones. Los recursos deben permitir reforzar Rodalies, impulsar la conexión entre Plaza España y Gracia, avanzar en la línea 9 del metro y desplegar el tranvía del Camp de Tarragona.
983 millones para transición ecológica
La partida destinada a transición ecológica y autonomía hídrica alcanza los 983,7 millones de euros, con un papel destacado de la Agencia Catalana del Agua. Paneque ha advertido que, después de los episodios de sequía, "no sería comprensible" que Cataluña no estuviera preparada para afrontar nuevas crisis hídricas, y ha defendido que las inversiones reforzarán la seguridad del suministro y la adaptación al cambio climático.
Críticas y disposición al diálogo
La consejera ha reiterado la voluntad de negociar las cuentas y ha asegurado que el Govern mantiene "la mano tendida al diálogo" para aprobar unos presupuestos que considera “clave” para desplegar inversiones estructurales.
Desde la oposición, Judith Toronjo (Junts) ha advertido que las inversiones anunciadas “no son suficientes” y ha reclamado que el derecho a la vivienda vaya ligado a la seguridad jurídica. Lluïsa Llop (ERC) ha afirmado que ahora mismo “no se dan las condiciones” para cumplir los presupuestos porque, según su parecer, no se han respetado acuerdos previos, aunque no ha cerrado la puerta a negociar suplementos de crédito.
Por su parte, Àngels Esteller (PP) ha calificado las cuentas de “continuistas” y ha acusado al Govern de consolidar políticas de “la izquierda radical” con una fiscalidad que, según ha dicho, “asfixia”. En la misma línea, Andrés Bello (Vox) ha asegurado que el ejecutivo no gestiona bien.
En cambio, Lluís Mijoler (Comuns) ha defendido que el presupuesto debe conseguir “más transporte público, más vivienda asequible y barrios que mejoran”, mientras que Dani Cornellà (CUP) ha criticado que parte de los recursos sirvan para “tapar las vergüenzas de Rodalies”.
