El Departamento de Justicia, Derechos y Memoria ha recuperado los restos de 264 personas víctimas de la Guerra Civil enterradas en fosas.
Así lo recoge el balance del Plan de fosas 2020-2022, que la Dirección General de Memoria Democrática ha dado a conocer este lunes. Durante estos tres años, se han realizado intervenciones arqueológicas en 28 fosas y se han podido devolver a las familias los restos de 10 víctimas identificadas.
También se han rescatado más de 3.000 objetos de materiales asociados a los soldados exhumados, tanto del ejército republicano como del insurrecto, y de algunas víctimas civiles.
Además, se han llevado a cabo 19 trabajos de documentación para ampliar la información disponible y preparar los trabajos de campo.
En Cataluña, entre 1999 y 2022, se han identificado 30 personas, 20 de las cuales desde la implementación del Programa de identificación genética, en 2016.
De las diez personas identificadas y devueltas en el marco del plan, cuatro correspondían a soldados exhumados en las fosas del cementerio viejo de Soleràs: tres soldados republicanos (Josep Pérez Fajardo, Francisco Salvador Gracia y Salvador Moreno Costa) y un soldado franquista (Herminio Bonilla Javato).
De los casi 200 individuos desenterrados en el mas de Santa Magdalena (Móra d'Ebre), se devolvieron los restos de Anton Casanovas Castany, Andreu Flores Flores y Josep Aubeso Rovira. Se identificaron también los restos del soldado republicano Josep Sans Cabot, excavadas en el parque eólico de Corbera d'Ebre, y los del maqui Francisco Serrano Iranzo, recuperadas del cementerio de Reguers.
Finalmente, en el marco del convenio de colaboración con el gobierno de Navarra y gracias a la cesión de los datos genéticos, se logró identificar los restos de Ramon Haro Gómez, asesinado en la huida del Fuerte de San Cristóbal de Pamplona.