San Marino permite desde hoy vacunarse con el fármaco ruso Sputnik V a los extranjeros no residentes en Italia que paguen 50 euros por las dos dosis del fármaco y que, además, pasen al menos seis noches en alojamientos turísticos del país.
La iniciativa, bautizada como 'Turismo de vacunas', ya ha registrado «miles de solicitudes» en su primer día de funcionamiento, aseguran a Efe fuentes del Gobierno. Cualquier persona sana de entre 18 y 84 años, y no residente en Italia, puede solicitar la vacuna, siempre que la normativa vigente le permita el desplazamiento a San Marino, y previa reserva de al menos seis noches en hoteles, hostales o campings del país. Las pernoctaciones, en dos períodos de tres o más noches, deben estar separadas por un intervalo de entre 21 y 28 días para la administración de ambas dosis. La pauta completa de la vacuna Sputnik V -que aún no ha sido aprobada por la Agencia Europea del Medicamento- cuesta 50 euros, a pagar antes de la inoculación de la primera dosis, según el reglamento de 'Turismo de vacunas' elaborado por el Gobierno del pequeño Estado. Los turistas vacunados dispondrán de un certificado de vacunación al final del proceso, así como de un documento acreditativo después de recibir la primera dosis. La oferta de San Marino está abierta a todo el mundo menos a las personas residentes en Italia, porque «no existe un acuerdo específico con Roma», explican las citadas fuentes del Gobierno. Unos 14.000 sanmarinenses están inmunizados con las dos dosis de Sputnik V y 22.000 personas han recibido solo una dosis, mientras que no hay ningún paciente de covid-19 hospitalizado en el país, informa el secretario de Estado para la Sanidad, Roberto Ciavatta, según medios italianos. El Fondo Ruso de Inversión Directa, el organismo que comercializa el fármaco ruso, describió a los sanmarinenses como «valientes en la política de vacunación» y se refirió a San Marino como ejemplo del éxito de Sputnik V. El Gobierno sanmarinense empezó a vacunar con Sputnik V el mes de febrero pasado, después de que se desatara la polémica por el incumplimiento de un acuerdo del 11 de enero entre Italia y San Marino por el cual Roma se comprometía a facilitar a los sanmarinenses una de cada 1.700 vacunas que recibiera.
